El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, aseguró este miércoles que para lograr la paz en Ucrania es necesario reconocer las “nuevas realidades territoriales” surgidas tras la anexión por parte de Moscú de Crimea, Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón.
“Para que la paz sea duradera, esas regiones deben ser reconocidas y formalizadas de manera legal e internacional”, declaró Lavrov en una entrevista al diario indonesio Kompas, difundida por la Cancillería rusa.
El canciller también abogó por crear un nuevo sistema de garantías de seguridad tanto para Rusia como para Ucrania, dentro de una arquitectura de seguridad “igualitaria e indivisible” en Eurasia.
Lavrov reiteró que una paz estable es imposible sin eliminar lo que considera las “causas originales” del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN hacia las fronteras rusas y los intentos de incorporar a Ucrania en la alianza militar.
Asimismo, subrayó que debe garantizarse un estatus “neutral, no alineado y no nuclear” para Ucrania, condiciones que, según él, ya estaban contempladas en la declaración de independencia ucraniana de 1990.
Por su parte, el presidente ruso Vladímir Putin señaló recientemente que Moscú no se opone al ingreso de Ucrania en la Unión Europea, aunque mantiene su rechazo a la adhesión de Kiev a la OTAN.