Un terremoto de magnitud 6,9 sacudió el centro de Filipinas la noche del martes, dejando al menos 32 personas fallecidas y 37 heridas, según informaron autoridades locales y medios de comunicación.
La ciudad de Bogo, en la provincia de Cebú, fue la más afectada, con 27 muertos confirmados, mientras que en el vecino municipio de San Remigio se reportaron otras cinco víctimas. Así lo indicó la Oficina Provincial de Información, citada por la cadena filipina ABS-CBN.
El sismo ocurrió a las 21:59 hora local (13:59 GMT) a una profundidad de 10 kilómetros, de acuerdo con la agencia sismológica de Filipinas (Phivolcs). Aunque se emitió una alerta de posible tsunami localizado, esta fue retirada horas después.
La gobernadora de Cebú, Pam Baricuatro, informó que varios puentes y carreteras resultaron dañados, mientras que un centro educativo colapsó en la isla de Bantayan.
El patrimonio histórico también sufrió pérdidas: la iglesia de Santa Rosa de Lima, construida en 1858 en Daanbantayan, sufrió el derrumbe de parte de su fachada. Además, la centenaria iglesia de San Pedro Apóstol en Bantayan colapsó parcialmente.
El sismo, ocurrido durante la noche, obligó a miles de residentes a evacuar sus viviendas en medio de cortes de electricidad. El Departamento de Energía de Filipinas reportó que 27 plantas eléctricas tuvieron que detener operaciones y 16 ya estaban fuera de servicio antes del temblor, lo que generó fallas en el suministro.
El desastre se suma al reciente impacto del tifón Bualoi, que el pasado fin de semana dejó 14 muertos y más de 350.000 evacuados en el centro del archipiélago.
Filipinas se encuentra en el Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas de mayor actividad sísmica y volcánica del mundo, donde se registran alrededor de 7.000 sismos al año, la mayoría de ellos moderados.
En enero, dos movimientos telúricos de magnitudes 6,1 y 5,8 golpearon el sur y centro del país, causando daños en carreteras, viviendas y escuelas.