Se cumplen 35 años del estreno de Pretty Woman, la comedia romántica que convirtió a Julia Roberts en estrella mundial y que sigue siendo la película más programada en televisión. Más allá de su trama, el filme dejó un legado imborrable en el mundo de la moda gracias al trabajo de la diseñadora Marilyn Vance.
«Es difícil que una película envejezca bien si se sigue la moda del momento y este no ha sido el caso», explica Cristina Rodríguez, diseñadora de vestuario de producciones como Élite y nominada en varias ocasiones al Goya.

Entre los looks más recordados está el minivestido blanco y azul con botas altas de charol, creado especialmente para Roberts. También el vestido marrón con topos blancos y canotier, que la actriz lleva a la hípica, considerado un referente clásico de estilo. Y, por supuesto, el vestido rojo de ópera, que inicialmente iba a ser negro pero terminó marcando la historia del cine.

«El cine está por delante de la moda, la moda copia al cine», señala Rodríguez, quien confirma que estas prendas siguen teniendo su «revival» en pasarelas y calles.
El vestuario masculino no se quedó atrás. Richard Gere lució trajes a medida y piezas de Armani con corbatas discretas de Hermès, logrando un estilo elegante y relajado que consolidó su imagen de galán carismático.

Hoy, la cinta independiente ‘Anora’, ganadora del Óscar, es vista como una versión actual y más cruda de Pretty Woman. Su protagonista, Ani, exhibe un vestuario atrevido con tops lenceros, pantalones de encaje y vestidos de lentejuelas, reflejando la dureza de una historia muy distinta al cuento de hadas hollywoodense de los 90.

La gran pregunta ahora es si, como ocurrió con Pretty Woman, el vestuario de Anora también resistirá el paso del tiempo.