El pronunciamiento fue emitido por nueve relatores y expertos independientes de la ONU, quienes analizaron más de 3 millones de documentos oficiales divulgados el 30 de enero por el Departamento de Justicia de Estados Unidos relacionados con el condenado pederasta Jeffrey Epstein.
Según el comunicado conjunto, los registros contienen menciones a posibles casos de esclavitud sexual, violencia reproductiva, desaparición forzada, tortura, tratos inhumanos o degradantes y feminicidio, lo que, por su carácter sistemático y transnacional, podría encuadrarse en la definición de crímenes de lesa humanidad establecida por el derecho internacional.
Los expertos señalaron que estos supuestos delitos ocurrieron en un contexto de racismo, misoginia extrema, corrupción y deshumanización de mujeres y niñas en distintas partes del mundo, y subrayaron que los tribunales nacionales e internacionales deben investigar y enjuiciar a los posibles responsables, sin importar su poder o riqueza.
También expresaron preocupación por fallos en la protección de la privacidad de las víctimas, ya que la forma en que algunos archivos se hicieron públicos expuso información sensible que podría poner en riesgo su seguridad, estigmatizarlas o revictimizarlas.
Los relatores pidieron investigaciones independientes, imparciales y exhaustivas para esclarecer cómo se produjeron estos hechos durante un largo periodo de tiempo y garantizar que quienes participaron en las redes criminales —y sus posibles cómplices— rindan cuentas ante la justicia.
Este llamado de la ONU se produce cuando el caso Epstein sigue siendo objeto de escrutinio internacional, con investigaciones en varios países y debates sobre su alcance global y las implicaciones legales para figuras y estructuras vinculadas al millonario.