La sorpresiva juramentación del Gabinete encabezado por Denisse Miralles no solo reconfiguró el tablero político en Palacio de Gobierno, sino que abrió un nuevo frente de controversia. El economista Hernando de Soto, quien había sido anunciado días antes como presidente del Consejo de Ministros, no participó en la ceremonia y luego lanzó duras declaraciones.
De Soto sostuvo que detrás del nuevo equipo ministerial existiría una “suma de intereses”, lo que —según dijo— explicaría por qué sus propuestas no fueron consideradas. El economista confirmó que hará público el registro de llamadas del líder de APP, César Acuña, para “desidentificarse sin acusar a nadie”.
Desde su vivienda en Surco, De Soto relató que la mañana previa a la juramentación sostuvo un desayuno de casi tres horas con el presidente José María Balcázar, a quien entregó una lista de siete profesionales de su confianza para integrar el gabinete, además de asesores internacionales.
Sin embargo, aseguró que ninguno de sus nombres fue incluido en la conformación final.
“No me siento manipulado (…) He sometido a prueba de fuego si cambiaban o no a los ministros: no pasó la prueba de fuego”, declaró.
El economista también utilizó una metáfora para describir la disputa por espacios en el Estado: afirmó que se ha convertido en “una vaca muy gorda con aproximadamente mil pezones”, en alusión a lo que considera intereses enquistados.
La controversia escaló luego de que César Acuña, líder de Alianza para el Progreso, confirmara que intentó comunicarse con De Soto en las horas previas a la juramentación.
Según dijo, el objetivo era felicitarlo y no influir en la conformación del gabinete. Incluso ironizó:
“Mejor que no me haya contestado, porque si hubiera contestado, de repente hubiera dicho: ‘Me llamó para pedirme un ministerio’”.
Las declaraciones se producen mientras De Soto insiste en que difundirá el registro telefónico como parte de un comunicado.
El giro político fue abrupto. Días antes, la propia Presidencia había informado que Hernando de Soto asumiría la jefatura del gabinete. No obstante, en la ceremonia oficial Denisse Miralles, entonces ministra de Economía y Finanzas, juró como nueva titular de la PCM.
Posteriormente, la Presidencia agradeció al economista por su “valioso y ambicioso plan de gobierno”, pero señaló que no se alcanzaron los consensos necesarios debido al carácter transitorio de la gestión.
El nuevo Consejo de Ministros deberá presentarse ante el Congreso para solicitar el voto de confianza en un plazo de 30 días, mientras crece la expectativa por el anuncio de De Soto.
El economista, de 84 años y con intención de postular nuevamente a la presidencia con su partido Progresemos, afirmó que lo ocurrido permitirá al país “descifrar lo que está detrás de los números”.
Por ahora, la atención política se concentra en el comunicado que prometió difundir y en el impacto que este episodio podría tener en el ya complejo escenario preelectoral hacia las Elecciones 2026.