Cuando el partido se complicaba y el nerviosismo crecía, apareció Vinícius Junior para rescatar al Real Madrid. El delantero brasileño anotó el tanto del triunfo 2-1 sobre el Benfica y aseguró el pase a los octavos de final de la Liga de Campeones en un frío Santiago Bernabéu.
El encuentro arrancó cuesta arriba para los locales. A los 14 minutos, Rafa Silva silenció el estadio tras aprovechar un error defensivo. Sin embargo, la reacción fue inmediata y Aurélien Tchouaméni igualó apenas dos minutos después, devolviendo la calma momentánea al conjunto blanco.
El equipo mostró dudas durante varios tramos del partido. Sin Kylian Mbappé, ausente por molestias en la rodilla, el Madrid perdió peso ofensivo y por momentos quedó expuesto ante la valentía del Benfica.
Los portugueses incluso rozaron el segundo tanto, pero se toparon con la seguridad de Thibaut Courtois y con la falta de puntería en los metros finales. El conjunto dirigido por Álvaro Arbeloa sufrió más de lo esperado ante un rival que mantuvo la presión.
Cuando el duelo parecía encaminarse al alargue, Vinícius tomó la responsabilidad. A los 80 minutos, tras una recuperación de Federico Valverde, el brasileño atacó el espacio y definió con frialdad ante Anatolii Trubin para sellar la clasificación.
El gol desató el alivio en el Bernabéu. El delantero incluso besó el escudo en señal de conexión con la grada, que semanas atrás lo había cuestionado.
Aunque el Real Madrid cumplió el objetivo de avanzar, el rendimiento dejó dudas. El equipo blanco mostró fragilidad defensiva y poca claridad ofensiva, aspectos que deberá corregir si quiere aspirar al título europeo.
Por su parte, el Benfica se marchó con la sensación de haber competido de igual a igual y de haber estado cerca de forzar la prórroga.