La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) ampliará su capacidad de fiscalización hacia el entorno digital, obligando a emprendedores y negocios que venden por redes sociales a cumplir con todas las obligaciones tributarias, como la emisión de comprobantes de pago.
La medida se formaliza con la aprobación del Decreto Supremo 058-2026-EF, que autoriza a la entidad a supervisar operaciones comerciales más allá de los locales físicos, incluyendo ventas realizadas a través de plataformas como TikTok, Facebook Marketplace, WhatsApp, páginas web y aplicativos móviles.
Con esta normativa, los fedatarios fiscalizadores de la Sunat podrán intervenir directamente en transacciones digitales. Esto implica que podrán realizar compras simuladas, actuando como clientes, para verificar si los vendedores cumplen con emitir comprobantes de pago y otras obligaciones tributarias.
Debido a la naturaleza de las ventas en línea, donde las comunicaciones suelen realizarse mediante mensajes privados, los inspectores no estarán obligados a identificarse previamente. Podrán hacerlo antes, durante o después de la intervención, dependiendo del caso.
Según establece la norma, en situaciones vinculadas a infracciones del artículo 174 del Código Tributario en entornos digitales, el fedatario se identificará mediante una comunicación de intervención firmada digitalmente antes de concluir el proceso de verificación.
Uno de los principales cambios es la posibilidad de que los fiscalizadores participen activamente en operaciones comerciales digitales. Esto les permitirá escribir a vendedores, concretar compras y comprobar si se cumple con la entrega del comprobante correspondiente.
En caso de incumplimiento, los fedatarios podrán levantar un acta que deje constancia de la infracción. Si el contribuyente cumple con las normas, la operación puede ser revertida sin mayores consecuencias.
Especialistas señalan que esta medida amplía significativamente el alcance de la fiscalización tributaria. “La norma permite que la Sunat supervise operaciones realizadas a través de plataformas virtuales, redes sociales y otros medios electrónicos, ampliando así el alcance de la fiscalización tradicional”, explicó Sofía Chirinos, abogada de Editorial Economía y Finanzas.
El decreto marca un cambio relevante para emprendedores y empresas que operan en el comercio electrónico, quienes deberán asegurarse de cumplir con la normativa vigente en cada venta realizada, independientemente del canal utilizado.
Con esta disposición, la Sunat busca cerrar brechas de informalidad en el comercio digital, reforzando el control sobre actividades económicas que han crecido de forma acelerada en los últimos años.
La implementación de estas acciones abre un nuevo escenario para los negocios online, donde la supervisión será constante y podrá darse en cualquier etapa del proceso de compra, incluso sin que el vendedor lo advierta inicialmente.