La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) descartó el uso de la Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio (STAE) en la segunda vuelta de las Elecciones Generales 2026, prevista para el 7 de junio. En su reemplazo, la institución retornará al modelo convencional de conteo de votos, basado en el llenado manual de actas por parte de los miembros de mesa.
La decisión quedó plasmada en el Plan Operativo Electoral Segunda Elección Presidencial 2026, aprobado el 17 de abril por el entonces jefe de la ONPE, Piero Corvetto, quien renunció al cargo el 21 de abril. El documento no incluye el STAE ni en el catálogo de soluciones tecnológicas ni en el glosario de acrónimos, lo que confirma su exclusión del balotaje.
En la primera vuelta, el STAE fue implementado en 29 266 mesas de sufragio de Lima Metropolitana y el Callao con el objetivo de agilizar el registro de resultados. Sin embargo, durante la jornada del 12 de abril el sistema presentó incidencias como errores en la impresión de actas, demoras en el proceso y problemas con el suministro de tinta.
Para la segunda vuelta, la ONPE mantendrá herramientas digitales de monitoreo como el Sistema de Cómputo Electoral (SCE), el sistema de resultados (S-CORE) y el Sistema de Información del Día de la Elección (SIDE). El proceso contará además con un esquema descentralizado a través de 126 Oficinas Descentralizadas de Procesos Electorales (ODPE) en todo el país.
La ONPE había destacado resultados positivos del sistema en las Elecciones Regionales y Municipales de 2022, cuando de 8 000 mesas con STAE en Lima solo se registraron 25 errores materiales. Para el proceso de 2026 se había previsto además incorporar firmas digitales para reforzar su seguridad.
Cada kit tecnológico en la primera vuelta incluía una laptop, una impresora, hojas de seguridad, un dispositivo USB y un mouse. Estos equipos fueron adquiridos a través de Perú Compras y, tras su uso, la Gerencia de Administración de la ONPE dispone su transferencia o donación a otras entidades del Estado.