Cinco jóvenes estudiantes universitarios de Huancayo murieron la madrugada del sábado 25 de abril en el paraje Pongo, ubicado entre los sectores de Colcabamba y Pucallpa, en Ayacucho, tras ser interceptados por ocho militares cuando regresaban en camioneta luego de participar en la Copa Perú, un campeonato distrital de fútbol.
El alcalde del distrito de Pucacolpa, Rogelio Tovar, cuestionó duramente la naturaleza del operativo en declaraciones a Epicentro TV. Según la autoridad local, los efectivos habrían colocado piedras en la vía para detener vehículos, una táctica habitual en asaltos de la región, y no contaban con el número mínimo reglamentario de 15 a 20 militares que exige un despliegue oficial de control territorial.
Tovar señaló que la hipótesis que circula entre los pobladores es que el grupo buscaba interceptar un posible cargamento de droga que transita habitualmente por esa zona, y que los jóvenes fueron confundidos con "mochileros" que trasportan estupefacientes. Para la autoridad, la ausencia de condiciones formales descarta que se tratara de un operativo oficial.
"Estoy seguro de que no era un operativo militar. Los ocho militares han ido a asaltar, pues supuestamente sale droga por ahí, por esa causa han ido ellos contra los jóvenes."
Los fallecidos habían aprovechado sus vacaciones para quedarse una semana adicional en sus comunidades de origen tras el torneo, antes de volver a Huancayo, donde cursaban sus estudios.
La Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Tayacaja abrió una investigación preliminar contra ocho militares y tres civiles. La fiscal Zina Romero Chávez lidera el caso y busca determinar si existió homicidio calificado durante el operativo. Según las pesquisas, los militares habrían disparado contra la camioneta cuando no acató la orden de alto. Se dispusieron pericias balísticas, exámenes de absorción atómica y la incautación de celulares y del vehículo involucrado.