El congresista y vocero de Perú Libre, Flavio Cruz, marcó distancia del candidato presidencial Roberto Sánchez, quien se perfila como una de las figuras con opciones de avanzar a una eventual segunda vuelta electoral.
En declaraciones a RPP, el legislador descartó cualquier vínculo orgánico entre ambas fuerzas políticas, pese a que Sánchez formó parte del gobierno del expresidente Pedro Castillo. “No, no, él no entró con nosotros”, afirmó, al subrayar que dicho Ejecutivo no puede ser considerado como propio de su agrupación.
Cruz también cuestionó el tono adoptado por el candidato durante la campaña. “Ha sido una persona bastante infraterno, por decir lo menos”, señaló, en referencia a las críticas dirigidas contra Perú Libre.
El parlamentario sostuvo que el posicionamiento de Sánchez no responde a una propuesta programática sólida, sino a una estrategia simbólica. “Lo que a ellos les ha funcionado es la estrategia del sombrero”, indicó, al considerar que ese elemento conectó emocionalmente con parte del electorado.
Según explicó, una fracción del respaldo que hoy recibe el candidato provendría de votantes que inicialmente simpatizaban con Perú Libre, lo que atribuyó a factores coyunturales dentro del proceso electoral.
Pese a reconocer eventuales coincidencias, Cruz enfatizó que predominan las diferencias. “Tenemos más diferencias que coincidencias”, afirmó, al descartar cualquier tipo de coordinación en esta etapa.
“No hemos tenido ningún contacto, no es de nuestro interés hacerlo”, agregó, aunque precisó que una eventual decisión sobre la segunda vuelta deberá ser evaluada por la dirigencia partidaria de forma orgánica.
El vocero también expresó preocupación por la cercanía de Sánchez con Antauro Humala, lo que —según indicó— genera dudas dentro de su agrupación.
“Te genera cuestionamientos, te genera una preocupación”, manifestó, al advertir sobre una posible influencia en un eventual gobierno. Además, marcó distancia ideológica con el líder etnocacerista, señalando que Perú Libre no coincide con posturas radicales ni violentas.
Finalmente, Cruz evitó adelantar una posición definitiva sobre un eventual respaldo en segunda vuelta. “No lo sé”, respondió, dejando abierta la discusión interna dentro del partido.