Estados Unidos estima que la temporada de huracanes del Atlántico 2026 será menos activa de lo habitual, aunque expertos insistieron en que una menor cantidad de ciclones no elimina el peligro para las zonas costeras. El pronóstico fue presentado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), que anticipó una actividad por debajo de la media histórica.
Según la proyección oficial, se esperan entre 8 y 14 tormentas tropicales con nombre, de las cuales entre 3 y 6 podrían convertirse en huracanes, mientras que entre 1 y 3 alcanzarían categoría mayor (categoría 3 o superior, con vientos de al menos 178 km/h). NOAA otorgó además un 55% de probabilidad de que la temporada esté por debajo del promedio.
En comparación, una temporada promedio en el Atlántico registra alrededor de 14 tormentas con nombre, 7 huracanes y 3 huracanes mayores, por lo que el pronóstico de este año apunta a una actividad ciclónica más moderada.
Los meteorólogos atribuyen este escenario principalmente al posible desarrollo de un fuerte fenómeno de El Niño, que genera mayor cizalladura del viento y dificulta la formación e intensificación de ciclones en el Atlántico. El Centro de Predicción Climática de NOAA estima un 82% de probabilidad de que El Niño se forme entre mayo y julio de este año.
Pese a este panorama, las autoridades remarcaron que una temporada menos activa no significa ausencia de riesgo. Recordaron que un solo huracán de gran intensidad puede causar daños severos, especialmente porque la temporada oficial se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre.