Un equipo internacional de científicos desarrolló un nuevo atlas con inteligencia artificial que permite observar con mayor precisión cómo la obesidad afecta simultáneamente a distintos órganos y tejidos del cuerpo humano, revelando que sus efectos van mucho más allá del aumento de peso visible.
La investigación muestra que el exceso de grasa corporal puede generar alteraciones en sistemas clave como el cerebro, corazón, hígado, riñones, músculos y sistema inmunológico, además de modificar procesos metabólicos y hormonales en todo el organismo. Esto refuerza la idea de que la obesidad no es solo un problema estético, sino una enfermedad sistémica con impacto integral en la salud.
Según los investigadores, el atlas utiliza inteligencia artificial y análisis de grandes bases de datos biomédicos para mapear cómo la obesidad altera tejidos específicos, identificar patrones de inflamación y detectar conexiones entre el exceso de grasa corporal y enfermedades asociadas.

El estudio también confirma vínculos entre la obesidad y un mayor riesgo de desarrollar enfermedades como diabetes tipo 2, hipertensión, problemas cardiovasculares, hígado graso, apnea del sueño, algunos tipos de cáncer y deterioro metabólico, debido al impacto que genera en múltiples órganos al mismo tiempo.
Los autores sostienen que esta herramienta podría ayudar a diseñar tratamientos más personalizados y a comprender mejor por qué la obesidad afecta de manera distinta a cada paciente, al identificar con mayor detalle qué órganos y sistemas están más comprometidos en cada caso.
Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera obesidad cuando una persona tiene un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 30, condición que está asociada con un aumento del riesgo de complicaciones graves y mortalidad prematura si no se trata adecuadamente.