El jefe del Gabinete Ministerial, Luis Arroyo, reafirmó la posición del Ejecutivo frente al crimen organizado y advirtió que el Gobierno mantendrá una lucha frontal contra las organizaciones vinculadas al tráfico ilícito de drogas, a las que acusó de “sembrar miedo y destruir oportunidades” en el país. Las declaraciones fueron dadas durante la ceremonia de destrucción de droga decomisada por la Policía Nacional del Perú (PNP).
Durante su intervención, Arroyo destacó que la incineración de más de 11 toneladas de drogas no constituye un acto simbólico, sino un golpe directo a las economías ilegales que financian la violencia, la corrupción y la inseguridad en el país. Según sostuvo, cada kilo destruido significa menos recursos para las mafias criminales y una reducción del riesgo para las familias peruanas.
El titular de la PCM remarcó que la lucha contra el narcotráfico no se limita al decomiso de estupefacientes, sino que requiere una estrategia integral basada en inteligencia, investigación, coordinación institucional y presencia efectiva del Estado en todo el territorio nacional, además de reforzar las políticas de erradicación de cultivos ilegales y la desarticulación de redes criminales.
Arroyo también reconoció el trabajo de la Dirandro, la Policía Nacional y las instituciones involucradas en estas operaciones, señalando que el narcotráfico no solo destruye vidas, sino que también fortalece a las redes delictivas, debilita la seguridad ciudadana y afecta la confianza de la población en las instituciones del Estado.
Con este mensaje, el Ejecutivo ratificó que la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico seguirá siendo uno de los ejes prioritarios de su gestión, en medio del incremento de la preocupación ciudadana por la inseguridad y la expansión de organizaciones criminales en distintas regiones del país.