El paro agrario nacional escaló este lunes con bloqueos de carreteras y protestas en Piura, Lambayeque, Puno, San Martín y Arequipa, donde agricultores de distintos gremios paralizaron actividades para exigir respuestas inmediatas del Gobierno frente a la crisis que afecta al sector agropecuario. La movilización fue convocada por la Convención Nacional del Agro Peruano (Conveagro) y generó restricciones en importantes corredores viales del país.
Uno de los principales focos de protesta se registró en Piura, donde cerca de 20 mil productores arroceros se sumaron a la medida de fuerza y bloquearon tramos de la Panamericana Norte y otras rutas estratégicas. En esta región, los agricultores denunciaron que el precio del saco de arroz de 50 kilos cayó de S/75 a S/54, mientras que el costo de la urea subió hasta S/160 por saco, afectando seriamente la rentabilidad del cultivo.
Las protestas también alcanzaron Arequipa, donde productores de Camaná arrojaron arroz a la carretera como señal de protesta, además de Lambayeque, Puno y San Martín, donde se registraron cortes parciales y bloqueos en vías clave. En algunos puntos, la intervención policial permitió liberar carriles temporalmente, aunque los manifestantes mantuvieron su medida de protesta.
El pliego de reclamos de los agricultores incluye la declaratoria de emergencia del sector agropecuario, acciones frente a la caída de precios de productos agrícolas, reducción del impacto del alza de fertilizantes, combustible e insumos, financiamiento para productores en riesgo de quiebra y restricciones a las importaciones de arroz, que —según denuncian— afectan la producción nacional.
El impacto del paro también alcanzó otros servicios. En algunas zonas de Piura, colegios optaron por dictar clases remotas, mientras mercados y actividades de transporte registraron restricciones por el cierre de carreteras y la dificultad para el desplazamiento de la población.
Los gremios agrarios advirtieron que mantendrán las protestas hasta obtener una respuesta concreta del Ejecutivo, en medio de una crisis marcada por la caída sostenida de precios agrícolas y el incremento de los costos de producción en el campo peruano.