La actriz ganadora del Oscar Anne Hathaway sorprendió al contar públicamente un problema de salud que mantuvo en reserva durante años: una catarata temprana en el ojo izquierdo que afectó severamente su visión y la dejó, según relató, “prácticamente ciega” de ese lado durante cerca de 10 años. La confesión fue hecha en una entrevista reciente, donde habló por primera vez sobre el impacto físico y emocional que le generó esta condición.
Hathaway explicó que el problema avanzó de manera progresiva hasta afectar de forma significativa su capacidad visual, al punto de requerir una cirugía especializada. La actriz contó que no fue plenamente consciente del deterioro hasta después de la operación, cuando pudo volver a percibir con normalidad “todo el espectro de colores”, describiendo la recuperación como una experiencia transformadora.
La protagonista de El diablo viste a la moda también confesó que esta condición no solo impactó su vista, sino que terminó afectando su sistema nervioso y su nivel de estrés, debido a las limitaciones que enfrentaba en su vida diaria sin dimensionar inicialmente la gravedad del problema.
Tras superar la intervención médica, Hathaway aseguró que ahora valora su visión como “un milagro”, y reflexionó sobre cómo avances médicos que hoy parecen comunes no habrían estado disponibles para muchas personas generaciones atrás. La actriz, de 43 años, atraviesa actualmente una etapa activa en su carrera mientras promociona nuevos proyectos cinematográficos.