El ajolote, uno de los animales más emblemáticos de México, se ha convertido en una de las imágenes más visibles de la Ciudad de México rumbo al Mundial de Fútbol 2026. Murales, estaciones, trenes y espacios públicos han sido decorados con figuras coloridas de este anfibio como parte de la identidad visual y turística de la capital para el torneo que comenzará en junio.
Sin embargo, detrás de la campaña promocional surge una alerta ambiental. Especialistas y conservacionistas advirtieron que el ajolote silvestre, que habita principalmente en los canales de Xochimilco, se encuentra en peligro crítico de extinción debido a la contaminación, la pérdida de hábitat y el deterioro del ecosistema donde sobrevive. Algunos expertos incluso alertan que la especie enfrenta un escenario crítico si no se toman medidas urgentes de conservación.
La expansión de la imagen del ajolote en la campaña mundialista ha generado debate entre ambientalistas, quienes cuestionan que el animal sea usado como símbolo promocional mientras su situación real en la naturaleza sigue siendo crítica. También señalan que muchas representaciones caricaturizadas poco se parecen al ejemplar silvestre, cuya apariencia natural es más oscura y menos estilizada que las versiones popularizadas en espacios turísticos.
Aunque el ajolote ha ganado protagonismo como parte de la imagen de la capital mexicana rumbo al evento deportivo, expertos insisten en que la atención no debería centrarse solo en la mercadotecnia, sino también en la protección de una especie única en el mundo, considerada un símbolo biológico y cultural de México.