La ajustada definición de la segunda vuelta presidencial mantiene en alerta a los mercados financieros. Diversos agentes del sector estiman que el dólar podría alcanzar los S/3,65 en el corto plazo si el candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, resulta ganador de las elecciones presidenciales.
Según analistas consultados por medios especializados, la reacción respondería principalmente a la incertidumbre que suele generarse en los mercados frente a eventuales cambios en la orientación económica del país. En ese contexto, el sol peruano podría registrar una depreciación temporal mientras inversionistas y empresas evalúan las primeras señales del nuevo gobierno.
Especialistas señalaron que la evolución del tipo de cambio dependerá no solo del resultado electoral, sino también de los anuncios que realice la futura administración en materia económica, fiscal y de respeto a la estabilidad macroeconómica.
En las últimas semanas, Roberto Sánchez ha moderado parte de su discurso económico y ha manifestado su intención de mantener la estabilidad financiera y respetar compromisos internacionales, aunque persisten dudas entre algunos inversionistas sobre el alcance de sus reformas.
Pese a las proyecciones de corto plazo, analistas remarcaron que el sol peruano continúa siendo una de las monedas más estables de América Latina gracias a los fundamentos macroeconómicos del país y al rol del Banco Central de Reserva (BCR) en la administración de episodios de volatilidad cambiaria.
Por ello, una eventual subida del dólar no necesariamente implicaría una tendencia permanente, sino una reacción inicial vinculada a la incertidumbre política posterior a los comicios.
La posibilidad de movimientos en el mercado cambiario se produce en medio de una de las elecciones más reñidas de los últimos años. Los resultados oficiales muestran una diferencia mínima entre Roberto Sánchez y Keiko Fujimori, mientras continúan procesándose actas observadas y recursos electorales.
Los inversionistas, empresas y ciudadanos permanecen atentos al desenlace electoral y a las señales que emita el próximo gobierno, factores que serán determinantes para la evolución del dólar y del mercado financiero en las próximas semanas.