El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este jueves que demostrará a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que carecen de fundamento las acusaciones utilizadas por Washington para justificar la imposición de aranceles contra el país sudamericano.
Durante un acto en el que fueron actualizados los datos trimestrales del monitoreo de la deforestación en la Amazonía y el Cerrado brasileño, Lula destacó que la destrucción de la selva amazónica se redujo un 37,5 % entre agosto de 2025 y mayo de 2026.
“Mi guerra es narrativa, es probar que tenemos la razón, pero no queremos pelear, queremos respeto”, declaró el mandatario brasileño.
Además de la reducción del 37,5 % en la deforestación amazónica, los datos preliminares obtenidos mediante observación satelital muestran que la tala también disminuyó un 8,2 % en el Cerrado, la extensa sabana brasileña.
Según las cifras presentadas por el Gobierno, los registros mensuales reflejan una disminución sostenida de la deforestación en ambas regiones, por lo que Lula reiteró su objetivo de alcanzar la deforestación cero para 2030.
“Esto no es una meta de Naciones Unidas, o un compromiso firmado en conferencias internacionales, como la COP. No, es lo justo”, sostuvo el jefe de Estado.
Por su parte, el ministro de Medio Ambiente de Brasil, João Paulo Capobianco, aseguró que otra de las justificaciones empleadas por Estados Unidos para imponer aranceles se basa en información falsa relacionada con la exportación de madera ilegal.
El funcionario afirmó que el comercio de madera es monitoreado permanentemente por las autoridades brasileñas y que los datos pueden ser auditados.
“Brasil no está exportando madera ilegal”, enfatizó Capobianco.
La semana pasada, el Gobierno de Estados Unidos propuso aplicar un arancel del 25 % a Brasil por supuestas prácticas comerciales desleales en la relación bilateral. Entre los argumentos mencionados figuran la deforestación y la exportación de madera ilegal.
Un día después, Washington anunció además una tarifa adicional del 12,5 % para los países que, según su criterio, no combaten adecuadamente el trabajo forzoso, una lista en la que también incluyó a Brasil.
Las declaraciones de Lula se producen en medio del aumento de las tensiones comerciales entre ambos países y de los cuestionamientos de Brasil a los argumentos utilizados por la administración de Trump para justificar las nuevas medidas arancelarias.