La Justicia española asestó un duro golpe a la carrera del futbolista Rafa Mir. La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia lo condenó a ocho años y medio de prisión tras considerarlo culpable de un delito de agresión sexual y otro de lesiones cometidos contra una joven en su vivienda de Bétera, en Valencia.
Según la resolución judicial, el jugador deberá cumplir siete años de cárcel por agresión sexual y un año y medio por lesiones. Además, tendrá que indemnizar a la víctima con 64.000 euros, no podrá acercarse a ella durante 13 años y quedará sometido a siete años de libertad vigilada una vez concluya su condena.
Los hechos ocurrieron en 2024, después de que el futbolista conociera a la víctima en una discoteca y posteriormente ambos acudieran a la residencia del deportista en Bétera. Durante el juicio, el tribunal valoró como consistente y creíble el testimonio de la denunciante, respaldado por pruebas forenses y declaraciones de testigos.
La sentencia concluye que no existió consentimiento por parte de la víctima y considera acreditados los hechos denunciados. Durante el proceso judicial, Mir sostuvo que las relaciones fueron consentidas y rechazó las acusaciones.
En el mismo caso, el futbolista Pablo Jara, amigo de Rafa Mir, fue condenado a dos años y medio de prisión por agresión sexual, además de un delito contra la integridad moral. También deberá indemnizar a la segunda denunciante por los daños ocasionados.
Las investigaciones determinaron que ambas víctimas denunciaron agresiones ocurridas durante la misma noche en la vivienda donde se desarrollaron los hechos.
Aunque el fallo ya fue notificado a las partes, la resolución todavía no es firme y puede ser recurrida ante instancias superiores. Diversos medios españoles informaron que la defensa del jugador evalúa presentar una apelación contra la condena.
El caso ha generado gran repercusión en España debido a la notoriedad del futbolista, quien militó en clubes como el Valencia CF, Sevilla FC y actualmente pertenecía al Elche CF. La condena marca uno de los episodios más polémicos recientes relacionados con el fútbol profesional español.