Un importante patrimonio arqueológico del norte del Perú quedó prácticamente destruido. Se trata de un geoglifo prehispánico de más de mil años de antigüedad ubicado en el sector de Cerro Campana, en la provincia de Virú, región La Libertad, que fue arrasado por invasores dedicados al tráfico de terrenos.
La denuncia fue realizada por especialistas y autoridades culturales, quienes señalaron que el geoglifo había sido identificado y registrado previamente, pero permanecía vulnerable ante el avance de ocupaciones ilegales que desde hace años amenazaban la zona arqueológica.
De acuerdo con los reportes, maquinaria pesada y trabajos de habilitación de terrenos realizados por invasores destruyeron gran parte de la figura trazada sobre el terreno, ocasionando daños considerados irreversibles por los expertos.
El geoglifo formaba parte del patrimonio cultural prehispánico de la región y representaba un valioso testimonio de las antiguas sociedades que habitaron la costa norte peruana antes de la expansión incaica.
Especialistas indicaron que el sitio ya había sido identificado como una zona vulnerable debido al crecimiento de invasiones y al tráfico ilegal de terrenos. Diversas alertas fueron emitidas anteriormente para solicitar medidas de protección que evitaran afectaciones al patrimonio arqueológico.
Sin embargo, pese a las advertencias, las ocupaciones continuaron avanzando hasta provocar la destrucción de gran parte del geoglifo.
Tras conocerse el daño, autoridades y defensores del patrimonio cultural exigieron una investigación para identificar a los responsables y determinar posibles sanciones.
Asimismo, solicitaron reforzar la vigilancia en otros sitios arqueológicos de La Libertad que enfrentan amenazas similares por invasiones, expansión urbana desordenada y actividades ilegales.
La región La Libertad alberga algunos de los complejos arqueológicos más importantes del país y de América Latina. Sin embargo, muchos de estos espacios enfrentan problemas relacionados con la falta de protección, el crecimiento poblacional y el tráfico de tierras.
La destrucción de este geoglifo ha generado preocupación entre arqueólogos y especialistas, quienes advierten que la pérdida de este tipo de evidencias significa la desaparición de una parte irremplazable de la historia y la memoria cultural del Perú.