La selección de Túnez se convirtió en la primera en cambiar de entrenador durante el Mundial 2026. La Federación Tunecina de Fútbol confirmó la destitución de Sabri Lamouchi tras la dura goleada sufrida ante Suecia por 5-1 en la primera jornada del Grupo F.
La decisión fue tomada pocas horas después del encuentro disputado en Estados Unidos, donde el combinado africano mostró serias dificultades defensivas y quedó en una situación comprometida de cara a la clasificación a los octavos de final.
El resultado ante Suecia fue uno de los más abultados registrados hasta el momento en la Copa del Mundo. El equipo tunecino se vio ampliamente superado y recibió duras críticas tanto de la prensa local como de aficionados que esperaban una mejor actuación en el torneo.
La Federación consideró que el desempeño del equipo no estuvo a la altura de las expectativas y optó por realizar un cambio inmediato en el comando técnico para intentar reencaminar la participación mundialista.
Sabri Lamouchi había asumido la dirección técnica de Túnez con la misión de liderar el proceso rumbo al Mundial 2026. Sin embargo, la goleada frente a Suecia terminó precipitándose como el detonante de su salida.
El técnico francés, que también dirigió anteriormente a selecciones y clubes en Europa y África, no logró consolidar una identidad de juego que permitiera competir al más alto nivel en el certamen.
Pese al mal inicio, la selección tunecina todavía mantiene posibilidades matemáticas de avanzar a la siguiente fase. Para ello necesitará sumar puntos en sus próximos compromisos y mejorar notablemente su rendimiento colectivo.
Los dirigentes de la federación esperan anunciar en las próximas horas al entrenador interino que asumirá la conducción del equipo para los siguientes encuentros del Mundial.
La victoria permitió a Suecia colocarse entre los equipos más destacados de la primera fecha del torneo. El conjunto europeo mostró eficacia ofensiva y aprovechó cada error defensivo de Túnez para construir una goleada que fortaleció sus aspiraciones de avanzar en el Grupo F.
Mientras tanto, Túnez enfrenta ahora el desafío de recuperarse anímicamente, reorganizar su estructura técnica y mantener vivas sus opciones en una Copa del Mundo que ya le dejó su primera gran crisis.