El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que varios buques, muchos de ellos cargados de petróleo, han comenzado a salir del Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump señaló que las embarcaciones están navegando por la denominada “ruta del sur”, la cual describió como completamente segura y en óptimas condiciones para el tránsito marítimo.
Las declaraciones del mandatario llegan un día después de anunciar un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto que durante varios meses afectó la navegación en la zona y generó preocupación en los mercados internacionales.
Trump aseguró previamente que el pacto contempla la reapertura del estrecho y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, medidas destinadas a restablecer el flujo normal del comercio marítimo y del transporte de hidrocarburos.
El Estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos estratégicos más sensibles del mundo. Por esta vía circula cerca de una quinta parte del petróleo comercializado globalmente, además de importantes volúmenes de gas natural licuado procedentes de los países del Golfo Pérsico.
El cierre y las restricciones registradas durante los últimos meses provocaron una fuerte reducción del tráfico marítimo y generaron temores sobre posibles interrupciones en el suministro energético internacional.
Pese al optimismo expresado por Trump, varias compañías navieras y aseguradoras mantienen cautela respecto a una normalización inmediata de la navegación. Representantes del sector consideran que aún deben resolverse cuestiones de seguridad relacionadas con posibles minas marinas y riesgos para las embarcaciones.
Algunas estimaciones indican que cientos de barcos permanecen a la espera de garantías antes de retomar plenamente sus operaciones por esta ruta estratégica.
La reapertura gradual del estrecho es observada con atención por gobiernos, empresas energéticas e inversionistas, ya que cualquier alteración en el tránsito de petróleo por Ormuz puede impactar directamente en los precios internacionales del crudo.
Mientras avanzan los preparativos para la firma formal del acuerdo entre Washington y Teherán, el movimiento de los primeros petroleros es visto como una señal de distensión en una región que ha concentrado la atención mundial durante los últimos meses.