La estrategia impulsada por el partido de Roberto Sánchez para financiar los pedidos de nulidad electoral llegó a su fin. A través de un comunicado difundido en redes sociales, Juntos por el Perú pidió a sus simpatizantes dejar de realizar aportes económicos mediante Yape, al admitir que no alcanzó la meta de recaudación planteada para cubrir los costos de los recursos presentados ante los organismos electorales.
“No llegamos a la meta, ya no yapeen”, señaló la agrupación política al informar la suspensión de la campaña de recaudación, que había sido promovida en medio de la disputa por los resultados de la segunda vuelta presidencial.
La colecta buscaba reunir fondos para financiar los pedidos de nulidad de mesas de sufragio presentados por el partido de Sánchez. Sin embargo, los recursos fueron declarados improcedentes por los Jurados Electorales Especiales debido a la falta de pago de las tasas correspondientes y a la ausencia de elementos probatorios suficientes para sustentar las denuncias de presuntas irregularidades.
Juntos por el Perú había solicitado la nulidad de más de dos mil mesas de sufragio en Perú y Estados Unidos, argumentando la existencia de presuntas irregularidades en el proceso electoral. No obstante, los tribunales electorales rechazaron los recursos por incumplimientos formales, entre ellos la falta del comprobante de pago exigido por la normativa vigente.
La agrupación también enfrentaba un elevado costo para sostener su estrategia legal. Diversos reportes estimaron que los pedidos de nulidad implicaban desembolsos millonarios en tasas electorales, motivo por el cual el partido apeló a las contribuciones de sus militantes y simpatizantes.
La decisión de detener la colecta se produce en medio de un escenario electoral extremadamente ajustado entre Roberto Sánchez y Keiko Fujimori, donde los recursos de nulidad y las actas observadas han sido parte de la disputa posterior a la jornada de votación.
Pese al revés sufrido por Juntos por el Perú, el proceso de revisión de actas y la resolución de observaciones electorales continúa bajo supervisión de las autoridades competentes, mientras el país espera la proclamación oficial de los resultados.