Las autoridades rusas detuvieron este miércoles al empresario Ilia Traber, apodado “El Anticuario”, una figura ampliamente vinculada a la mafia rusa y buscada por la justicia española por presuntos delitos relacionados con crimen organizado y blanqueo de capitales. La captura se produjo en San Petersburgo y estuvo a cargo de agentes del Servicio Federal de Seguridad (FSB), que posteriormente lo trasladaron a Moscú para ser interrogado.
Traber es considerado por la Fiscalía Anticorrupción de España como uno de los jefes de la organización criminal Tambóvskaya, una red mafiosa que operó en territorio español desde la década de 1990. Las autoridades españolas solicitaron para él una condena de cinco años de prisión, además de una millonaria multa y el decomiso de bienes.
Hasta el momento, las autoridades rusas no han revelado oficialmente los motivos del arresto. Sin embargo, medios locales citados por la prensa internacional señalan que la investigación podría estar relacionada con el asesinato de un empresario ocurrido en 2020 en la ciudad de Vyborg, cerca de San Petersburgo.
Durante el operativo, los agentes registraron viviendas y oficinas vinculadas al empresario antes de trasladarlo a la capital rusa.
La figura de Traber ha estado rodeada de polémica durante décadas debido a su cercanía con sectores de poder en Rusia. Su ascenso empresarial ocurrió en los años noventa, cuando construyó un importante imperio portuario en San Petersburgo, periodo en el que Vladímir Putin ocupaba cargos en la administración municipal de la ciudad.
Aunque el Kremlin ha negado que existieran relaciones comerciales entre ambos, diversas investigaciones periodísticas han señalado que Traber recibió respaldo para desarrollar algunos de sus negocios durante aquella época.
La justicia española ha seguido durante años las actividades de la mafia Tambóvskaya. Según las investigaciones, la organización habría utilizado empresas y operaciones financieras para introducir capitales de origen ilícito en España y ocultar su procedencia.
En 2008, una operación policial desarticuló parte de la estructura de la organización, pero varios de sus presuntos líderes, incluido Traber, lograron evitar la acción de la justicia y permanecieron fuera del alcance de las autoridades españolas.
La detención de Traber ha despertado interés internacional debido a su perfil y a sus conexiones con círculos de poder rusos. Analistas consideran que el caso podría ofrecer nuevas pistas sobre las relaciones entre empresarios, crimen organizado y élites políticas en Rusia.
Por ahora, se espera que las autoridades rusas informen si presentarán cargos formales contra el empresario o si el arresto está vinculado exclusivamente a investigaciones abiertas dentro de Rusia.