El esquí de montaña continuará formando parte del programa olímpico luego de que el Comité Olímpico Internacional (COI) aprobara oficialmente su inclusión como deporte adicional para los Juegos Olímpicos de Invierno de Los Alpes Franceses 2030, durante la 146ª Sesión celebrada en Lausana, Suiza.
La decisión refuerza la presencia de una disciplina que hizo su estreno olímpico en los recientes Juegos de Milán-Cortina 2026 y que ha ganado protagonismo por su estrecha relación con los entornos alpinos y su creciente popularidad entre el público joven.
Los organizadores de la cita olímpica francesa propusieron incorporar cinco eventos de esquí de montaña distribuidos en dos disciplinas.
Aunque la estructura definitiva del programa y las cuotas de atletas aún deben ser aprobadas por el Comité Ejecutivo del COI en las próximas semanas, la propuesta contempla mantener las pruebas que debutaron en Milán-Cortina.
Entre ellas figuran la competencia individual, el esprint y el relevo mixto, modalidades que fueron bien recibidas durante su primera aparición en unos Juegos Olímpicos de Invierno.
La inclusión del esquí de montaña responde a varios factores destacados por el comité organizador de Alpes Franceses 2030.
Entre ellos sobresalen su fuerte identidad vinculada a las regiones montañosas, el atractivo que genera entre las nuevas generaciones y la posibilidad de utilizar infraestructura ya existente, reduciendo costos y el impacto ambiental de la organización.
La presidenta de la Federación Internacional de Esquí de Montaña, Regula Meier, celebró la decisión y destacó el impacto positivo que tuvo el estreno olímpico de la disciplina.
“Milán-Cortina 2026 demostró que el esquí de montaña pertenece a los Juegos Olímpicos de Invierno”, afirmó.
Durante la misma sesión, el COI presentó además el informe final de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, en el que resaltó el éxito de su modelo organizativo basado en múltiples regiones.
Según el organismo, la distribución de competencias en distintas zonas del norte de Italia permitió aprovechar infraestructura ya existente, fortalecer las identidades locales y ofrecer una experiencia olímpica diferenciada.
El informe recomienda este modelo para futuras sedes olímpicas, al considerar que facilita una gestión más eficiente de recursos y promueve la sostenibilidad de los eventos deportivos de gran magnitud.
Con esta aprobación, el esquí de montaña se consolida como una de las disciplinas emergentes dentro del programa olímpico de invierno y continuará ganando visibilidad internacional rumbo a los Juegos de 2030.
La decisión también confirma la apuesta del COI por deportes vinculados a la naturaleza, la sostenibilidad y la renovación de audiencias, elementos que marcan la evolución del movimiento olímpico en el siglo XXI.