Al menos 188 personas murieron y 1 520 los heridos resultaron heridas tras los dos potentes terremotos que sacudieron Venezuela la noche del miércoles. Las autoridades advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar debido a que continúan las labores de búsqueda en las zonas más afectadas.
El Gobierno declaró el estado de emergencia y desplegó equipos de rescate en distintos puntos del país para localizar a personas atrapadas entre los escombros.
De acuerdo con la información oficial, un primer movimiento telúrico de magnitud 7,2 se registró poco después de las 18:04 horas cerca de San Felipe, capital del estado de Yaracuy.
Apenas 39 segundos después, ocurrió un segundo terremoto de magnitud 7,5, considerado el más fuerte registrado en el país en más de un siglo. El epicentro se ubicó a unos 23 kilómetros al sureste de Yumare, también en el estado de Yaracuy.
El estado costero de La Guaira sufrió algunos de los daños más severos y fue declarado zona de desastre. En esta región se encuentran instalaciones estratégicas como el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar y uno de los principales puertos marítimos del país.
Testimonios de residentes describen escenas de devastación. Edificios colapsados, calles cubiertas de escombros y numerosas personas desaparecidas forman parte del panorama en las áreas más afectadas.
Mientras tanto, en sectores de Caracas, familiares permanecen a la espera de noticias sobre sus seres queridos, mientras los equipos de rescate remueven toneladas de concreto en busca de sobrevivientes.
El temor a nuevas réplicas obligó a cientos de personas a dormir en plazas públicas, avenidas y espacios abiertos. Muchas familias decidieron no regresar a sus viviendas por el riesgo de derrumbe, mientras otras perdieron completamente sus hogares.
Las autoridades informaron que solo en Caracas se han registrado al menos 25 fallecidos.
Los organismos de emergencia solicitaron apoyo de la población mediante donaciones de agua potable, mascarillas y otros suministros básicos.
La magnitud de la tragedia también movilizó a la comunidad internacional. México anunció el envío de rescatistas y personal sanitario para apoyar las labores de emergencia. Asimismo, Estados Unidos confirmó el envío de ayuda humanitaria y apoyo técnico mediante imágenes aéreas.
Diversas organizaciones humanitarias, voluntarios civiles y equipos de la Cruz Roja se sumaron a los trabajos de rescate en las zonas afectadas.
Las redes sociales se han convertido en una herramienta clave para localizar a personas desaparecidas. Familiares dentro y fuera de Venezuela publican fotografías, nombres y números de contacto con la esperanza de obtener información sobre sus seres queridos.
Mensajes como "No sabemos nada de él", "Ayúdanos a encontrarla" o "Necesitamos información" se multiplican en distintas plataformas digitales mientras continúa la búsqueda de sobrevivientes.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, informó que al menos 68 ciudadanos españoles aún no han sido localizados tras los terremotos.
Las autoridades españolas trabajan en la elaboración de un registro actualizado de la situación de la comunidad española residente en Venezuela, integrada por aproximadamente 150.000 personas.
Con edificios colapsados, miles de damnificados y un número creciente de desaparecidos, Venezuela continúa evaluando la magnitud de los daños provocados por los dos terremotos que golpearon el país en menos de un minuto y que han desencadenado una de las emergencias más graves de los últimos años.