El Ejército de Sudán anunció la recuperación de la zona de Abu Qamra, en el estado de Darfur del Norte, una ubicación considerada estratégica por encontrarse en la ruta que conecta con la frontera de Chad.
Fuentes militares citadas por EFE señalaron que la operación permitió arrebatar el control del área a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), grupo paramilitar que mantiene presencia en amplias zonas del oeste del país.
La importancia de Abu Qamra radica en su valor militar, comercial y logístico, al ubicarse en una de las principales vías de comunicación hacia la frontera chadiana.
En paralelo, el gobernador de Darfur, Arko Minawi, denunció que pobladores de distintas localidades de Darfur del Norte enfrentan desplazamientos forzados, saqueos y otras vulneraciones atribuidas a las FAR.
Según publicó en su cuenta de Facebook, estas acciones formarían parte de un plan destinado a expulsar a comunidades locales de sus territorios. Hasta el momento, el grupo paramilitar no ha emitido una respuesta oficial sobre estas acusaciones.
A pesar de este avance militar, las Fuerzas de Apoyo Rápido continúan controlando la mayor parte de la región de Darfur.
Las fuerzas gubernamentales mantienen presencia principalmente en los condados de Om Baru, Marnaui y Al Tina, ubicados en el extremo noroeste de Darfur del Norte.
La recuperación de Abu Qamra representa uno de los movimientos más relevantes de las últimas semanas dentro de la disputa territorial que enfrenta al Ejército y a los paramilitares.
La ofensiva coincide con una reciente advertencia de la subsecretaria general de la ONU para Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, Rosemary DiCarlo, quien alertó sobre el riesgo de una mayor escalada del conflicto.
La funcionaria instó a la comunidad internacional a tomar medidas urgentes para frenar el flujo de armas hacia Sudán y evitar un deterioro aún mayor de la situación.
El conflicto entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido se ha convertido en una de las mayores crisis humanitarias del mundo.
Según estimaciones de Estados Unidos, la guerra ha provocado alrededor de 400.000 muertes. Además, más de 21,2 millones de personas enfrentan condiciones de hambruna aguda y cerca de 14 millones han sido desplazadas de sus hogares.
De acuerdo con las Naciones Unidas, Sudán atraviesa actualmente la peor crisis global de desplazamiento forzado y hambre, una situación que continúa agravándose mientras los combates se extienden por distintas regiones del país.