Miles de aficionados de la Vespa tomaron las calles de Roma para celebrar el 80 aniversario del emblemático scooter italiano en el evento “Vespa Roma 2026 – 80 years of an icon”, que se desarrolla del 25 al 28 de junio.
En total, cerca de 25.000 vespistas de 67 países participaron en la celebración, que convirtió a la capital italiana en el epicentro mundial de la cultura del motor.
El momento central de las celebraciones fue el gran desfile urbano realizado la mañana del sábado, encabezado por autoridades locales y representantes de los clubes internacionales de Vespa.
El recorrido partió desde las Termas de Caracalla, pasó por el Coliseo, rodeó el Altare della Patria en la plaza Venezia y continuó por los Foros Imperiales, ante la mirada de miles de ciudadanos y turistas.
El alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, dio inicio oficial a la comitiva, que reunió a representantes de clubes Vespa de 67 países.
El desfile también destacó por la exhibición de más de 160 modelos de Vespa, que recorren la evolución de la marca desde 1946 hasta la actualidad.
Entre las piezas más llamativas se encontraron la histórica Vespa 98, los modelos clásicos “faro basso” de los años 50, las VBB de los años 60, así como las ET3, GTR, Rally y la icónica PX.
La muestra también incluyó las versiones modernas Primavera y GTS, utilizadas por viajeros que llegaron a Roma tras recorrer miles de kilómetros desde distintos continentes.
El evento reunió a participantes de todo el mundo, algunos de los cuales emprendieron largos viajes para llegar a la celebración.
Hubo casos como el de aficionados que enviaron sus Vespas desde Estados Unidos a Europa para luego conducirlas hasta Roma, o el de la chilena Elizabeth Husman, quien destacó el carácter global y emocional del encuentro.
“Es una concentración en la que puedes encontrarte con todo tipo de gente, unida por un scooter que parece tener alma propia”, señaló.
Para muchos participantes, la Vespa representa más que un vehículo. El italiano Andrea Musco describió el scooter como un símbolo de libertad y disfrute del momento.
“Es un estilo de vida, una sensación de libertad despreocupada”, afirmó, resaltando el vínculo emocional que genera la marca entre sus seguidores.
Las actividades no se limitaron a las calles. En el Stadio dei Marmi, dentro del Foro Italico, se instaló el “Vespa Village”, un espacio con entrada gratuita que ofreció conciertos, exposiciones y actividades culturales.
Los asistentes pudieron visitar muestras fotográficas, colecciones del Museo Piaggio y conocer la gama actual de la marca.
El aniversario no solo celebró la trayectoria industrial de la Vespa, sino también su capacidad para unir generaciones y culturas en torno a una misma pasión.
A lo largo de cuatro días, Roma se convirtió en el escenario de una fiesta global que reafirmó a la Vespa como un ícono cultural que trasciende fronteras y continúa vigente después de ocho décadas.