Paraguay protagonizó una de las grandes sorpresas del Mundial 2026 al eliminar a Alemania en una dramática definición por penales (4-3), luego de empatar 1-1 en 120 minutos de juego por los dieciseisavos de final del torneo.
La Albirroja, dirigida por Gustavo Alfaro, apostó por un planteamiento defensivo para contrarrestar el dominio de la posesión alemana y encontró recompensa tras una intensa batalla que se definió desde los doce pasos.
Con este resultado, Paraguay también se tomó revancha de la eliminación sufrida ante Alemania en los octavos de final del Mundial de 2002, cuando un gol de Oliver Neuville en los minutos finales acabó con el sueño guaraní.
El conjunto sudamericano encontró en el contragolpe y las jugadas de estrategia sus mejores armas. Así llegó el primer gol del encuentro a los 42 minutos, cuando Miguel Almirón ejecutó un córner cerrado que terminó generando problemas a la defensa alemana y permitió que Paraguay se adelantara en el marcador.
La ventaja paraguaya obligó al técnico alemán Julian Nagelsmann a mover sus piezas en el descanso. El ingreso de Leon Goretzka le dio mayor dinamismo al equipo europeo y la reacción llegó rápidamente.
A los pocos minutos del segundo tiempo, Joshua Kimmich envió un preciso centro que fue conectado por Kai Havertz para decretar el 1-1. El delantero del Arsenal volvió a demostrar su capacidad para aparecer en momentos clave y devolvió la esperanza a los alemanes.
Durante el resto del partido, Alemania monopolizó la posesión del balón y buscó con insistencia el tanto de la victoria. Sin embargo, la defensa paraguaya resistió cada embate y llevó el encuentro a la primera prórroga del Mundial 2026.
Pese a controlar el juego durante gran parte de los 120 minutos, los europeos solo lograron rematar seis veces entre los tres palos, reflejando la solidez defensiva de Paraguay.
La definición por penales estuvo cargada de tensión. El arquero Orlando Gill se convirtió en figura al detener dos lanzamientos alemanes, aunque Paraguay dejó escapar una ventaja importante al fallar algunos de sus cobros, incluido el de Fabián Balbuena, quien había ingresado especialmente para ejecutar desde los doce pasos.
Cuando la serie llegó a su momento decisivo, Jonathan Tah envió su remate por encima del arco alemán. Entonces apareció José María Canale, quien convirtió el penal definitivo y desató la celebración paraguaya.
Con esta histórica clasificación, Paraguay espera ahora al ganador del duelo entre Francia y Suecia, que definirá a su próximo rival en los octavos de final del Mundial 2026.