La preocupación por el acoso escolar vuelve a ocupar un lugar central en Panamá tras registrarse este año dos suicidios de adolescentes que estarían relacionados con situaciones de bullying. Los casos han impulsado una serie de iniciativas para fortalecer la prevención y combatir una problemática que, según especialistas y activistas, sigue creciendo en el país.
De acuerdo con la activista Irma Ruiz, fundadora del programa "Somos Voz, No Silencio", Panamá no cuenta actualmente con estadísticas oficiales confiables sobre el acoso escolar. Sin embargo, datos de la Organización Global contra el Bullying indican que en 2025 el 48,3 % de los estudiantes panameños habría experimentado algún tipo de acoso escolar.
Los casos que conmocionaron al país ocurrieron el 8 y el 26 de marzo de este año. Las víctimas fueron un adolescente de 14 años con autismo y un joven universitario de 18 años.
Según explicó Ruiz, estos hechos provocaron una mayor visibilidad del problema y generaron numerosas denuncias y testimonios de familias afectadas.
“La situación levantó la voz y abrió los ojos de muchas personas porque esto no puede continuar”, sostuvo la activista, quien afirmó que tras estos sucesos aumentaron significativamente los reportes de estudiantes que aseguran ser víctimas de bullying.
La doctora Zohra Abaakouk, representante de la Organización Panamericana de la Salud, explicó que el acoso escolar y el ciberacoso figuran entre los factores que pueden estar asociados al suicidio en niños, adolescentes y jóvenes.
La especialista recordó que un estudio divulgado recientemente reveló que la tasa de suicidios entre personas de 10 a 24 años aumentó un 38 % en las últimas dos décadas en América. El informe también alertó que los incrementos más acelerados se registraron entre niñas y menores de entre 10 y 14 años.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo de Panamá correspondientes a 2024 muestran que cuatro menores de entre 10 y 14 años y quince adolescentes de entre 15 y 19 años fallecieron por suicidio durante ese año.
Aunque las estadísticas no detallan las circunstancias específicas de cada caso, especialistas advierten sobre la importancia de identificar factores de riesgo como el bullying, la violencia digital y los problemas de salud mental.
A raíz de los recientes casos, organizaciones civiles y autoridades han iniciado esfuerzos para fortalecer el marco legal vigente.
La iniciativa es promovida por el programa "Somos Voz, No Silencio" junto con la diputada Grace Hernández, con el objetivo de crear una legislación más amplia que involucre a todos los actores relacionados con la protección de niños y adolescentes.
La propuesta contempla la participación de familias, centros educativos, comunidad, autoridades públicas y sector privado para prevenir y erradicar el bullying.
En las últimas semanas se han realizado mesas técnicas en la Asamblea Nacional para recoger aportes de representantes del Gobierno, especialistas, empresas y familiares de víctimas.
Según Ruiz, también se trabaja en la modificación de las normas existentes para que cuenten con mecanismos claros de aplicación y sanción. La propuesta busca fortalecer las medidas de prevención y garantizar una respuesta más efectiva frente a los casos de acoso escolar.
El debate sobre el bullying ha cobrado fuerza en Panamá, donde distintos sectores coinciden en que la prevención, la detección temprana y el acompañamiento a las víctimas son fundamentales para evitar nuevas tragedias.