Las autoridades de Siria informaron este viernes que aumentó a diez el número de fallecidos por la explosión de una bomba registrada el jueves en una cafetería cercana al Palacio de Justicia de Damasco, mientras que la cifra de heridos asciende a 21.
El atentado ocurrió en la zona de Hiyaz, en el centro de la capital siria, cuando un artefacto explosivo detonó en un establecimiento frecuentado por abogados y ubicado a unos 70 metros del Palacio de Justicia.
Aunque las autoridades no precisaron el estado de salud de todas las víctimas, diversas fuentes oficiales señalaron que varios de los heridos presentan lesiones de gravedad debido a la potencia de la explosión.
El ministro de Salud de Siria, Musab al Ali, visitó a los afectados que reciben atención médica en el Hospital Damasco para supervisar su evolución y verificar la calidad de los servicios brindados.
Las imágenes difundidas por el Ministerio de Salud mostraron a varios pacientes hospitalizados, entre ellos un menor de edad que recibe tratamiento por las heridas sufridas durante el atentado.
De acuerdo con información preliminar difundida por el Ministerio del Interior, las investigaciones determinaron que la explosión fue provocada por un artefacto explosivo casero de aproximadamente un kilogramo, equipado con metralla metálica para aumentar su capacidad destructiva.
Las autoridades indicaron que las pesquisas continúan y que cualquier avance será comunicado a través de los canales oficiales.
Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado la autoría del ataque.
Tras la explosión, equipos de la Defensa Civil y fuerzas de seguridad se desplegaron en el área para atender la emergencia y asegurar el perímetro.
Las carreteras cercanas fueron acordonadas y el acceso a la calle donde ocurrió el atentado permaneció bloqueado en ambas direcciones mientras se realizaban las labores de investigación.
El gobernador de Damasco, Maher Marwan, aseguró que las autoridades trabajan para esclarecer los hechos y advirtió que los responsables serán llevados ante la justicia.
Asimismo, afirmó que existen actores interesados en desestabilizar la seguridad de la región, aunque evitó señalar directamente a algún grupo.
Diversos organismos regionales expresaron su solidaridad con Siria tras el ataque. Entre ellos se encuentran la Liga Árabe y el Consejo de Cooperación del Golfo, además de gobiernos como los de Egipto, Omán y Arabia Saudí.
Las expresiones de apoyo condenaron el atentado y rechazaron cualquier forma de acción terrorista contra la población civil.
El ataque se produce semanas después del inicio en Damasco de los procesos judiciales contra varios exfuncionarios del derrocado régimen de Bachar al Asad, acusados de asesinato y de la represión de las protestas que desencadenaron el conflicto sirio en 2011.