La capital iraní comenzó este viernes los homenajes oficiales a Alí Jameneí, cuatro meses después de su muerte ocurrida el 28 de febrero, en el primer día de la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos.
La ceremonia se desarrolla en la mezquita de Mosala, en Teherán, donde autoridades iraníes y representantes extranjeros acudieron para despedir al dirigente que lideró la República Islámica durante más de tres décadas.
El féretro de Jameneí, cubierto con la bandera nacional iraní, fue trasladado al recinto religioso en medio de estrictas medidas de seguridad y un amplio despliegue protocolar.
Las autoridades iraníes informaron que representantes de cerca de un centenar de países asistirán a las ceremonias fúnebres.
Entre las personalidades confirmadas figuran el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif; el presidente de Georgia, Mijaíl Kavlashvili; y el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián.
También participan delegaciones de Rusia, China, Irak, Siria, Líbano, Marruecos, India y Afganistán, entre otros.
Según el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, ocho jefes de Estado o de Gobierno forman parte de las delegaciones oficiales presentes en Teherán.
Las ceremonias incluyen además a varios familiares de Jameneí que fallecieron junto a él durante el ataque del 28 de febrero.
Entre ellos figuran su hija mayor, Boshra Jameneí; su nieta, Zahra Mohamadi Golpayegani; su yerno, Mesbaholhoda Bageri Kani; y Zahra Hadad Adel.
La muerte de Jameneí marcó uno de los episodios más trascendentales de la reciente historia política iraní y abrió una nueva etapa bajo el liderazgo de su hijo, Mojtaba Jameneí.
El homenaje oficial de este viernes se realiza a puerta cerrada, pero las autoridades anunciaron que el sábado y el domingo los ciudadanos podrán acudir a la mezquita de Mosala para despedirse del líder fallecido.
Posteriormente, el cortejo fúnebre recorrerá diferentes puntos de Teherán antes de trasladarse a la ciudad santa de Qom, uno de los principales referentes espirituales del chiismo.
Las ceremonias continuarán en Irak, donde se prevén actos en las ciudades sagradas de Kerbala y Nayaf.
Finalmente, el jueves será enterrado en Mashad, considerada la más sagrada del país por albergar el mausoleo del imán Reza, una de las figuras más veneradas del chiismo.
Con la presencia de delegaciones internacionales y ceremonias previstas en varios países de la región, Irán inicia una de las despedidas de Estado más importantes de su historia contemporánea.