El excandidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, descartó la posibilidad de reunirse con la presidenta electa Keiko Fujimori y condicionó cualquier acercamiento político al cumplimiento de tres medidas que, según sostuvo, responden a demandas de distintos sectores del país.
Las declaraciones fueron realizadas a su llegada al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, luego de una visita a Juliaca, en la región Puno, donde sostuvo reuniones con familiares de las víctimas de las protestas sociales registradas entre diciembre de 2022 y enero de 2023.
Durante una entrevista con RPP, el también congresista reiteró que no reconoce la legitimidad democrática del futuro gobierno encabezado por Keiko Fujimori y señaló que su agrupación mantiene recursos presentados ante instancias internacionales para cuestionar los resultados de las elecciones presidenciales.
Sánchez sostuvo además que espera un pronunciamiento del Sistema Interamericano sobre las acciones impulsadas por su organización política y afirmó que buscará promover una coalición opositora frente a lo que considera una tendencia autoritaria en el escenario político nacional.
Asimismo, volvió a cuestionar la influencia del fujimorismo en el Congreso y reiteró sus críticas sobre la existencia de un presunto “pacto mafioso” entre diversas fuerzas políticas, expresión utilizada por sectores de la izquierda para referirse a determinadas alianzas parlamentarias.
Consultado sobre la convocatoria al diálogo realizada por la presidenta electa, Roberto Sánchez aseguró que solo aceptaría una reunión si previamente se concretan tres medidas.
La primera condición es la conformación de una comisión que investigue las muertes ocurridas durante las protestas sociales registradas en el sur del país tras la crisis política desencadenada por el fallido golpe de Estado de Pedro Castillo y el inicio del gobierno de transición de Dina Boluarte.
La segunda exigencia consiste en la derogación de las normas que calificó como “leyes procrimen”. En ese contexto, cabe recordar que Sánchez fue coautor de la Ley 31989, una de las iniciativas que diversos sectores han incluido dentro de ese grupo de normas cuestionadas.
Como tercer punto, solicitó la libertad del expresidente Pedro Castillo, quien cumple una condena superior a 11 años de prisión por el delito de conspiración, tras intentar cerrar de manera inconstitucional el Congreso el 7 de diciembre de 2022.
“Instalemos la comisión que investigue los crímenes del sur. Instalemos esa voluntad política para derogar las leyes procrímenes. Y, como siente mucho peruano, la libertad del presidente Castillo. Cuando esos estándares se pongan adelante, estaremos dispuestos a dialogar siempre”, declaró.
Al ser consultado sobre si descartaba una reunión con la presidenta electa en las actuales circunstancias, Sánchez aseguró que su agrupación mantiene una posición favorable al diálogo, aunque cuestionó la credibilidad de Fujimori.
“Nosotros somos dialogantes, construimos siempre, pero a la señora Keiko Fujimori yo no le creo nada”, manifestó.
Las declaraciones se produjeron luego de su visita a Juliaca, donde participó en reuniones con familiares de víctimas de las protestas y realizó una transmisión en vivo junto a dirigentes de organizaciones sociales.
Durante esa actividad, cuestionó la proclamación de Keiko Fujimori como presidenta electa por parte del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), al considerar que aún existen recursos pendientes de resolución y que su organización ha recurrido a instancias internacionales.
“Ellos tienen su legalidad, nosotros hemos apelado ante las instancias que corresponden. No pueden proclamar cuando las cosas no están consentidas”, afirmó.
Asimismo, rechazó que la victoria de Fujimori se haya sustentado en el respaldo electoral de la región de Puno. Aunque Sánchez obtuvo la mayoría de votos en ese departamento, el incremento de la votación de Fuerza Popular respecto a procesos anteriores, sumado al amplio respaldo conseguido en Lima y entre los peruanos residentes en el extranjero, resultó determinante para el triunfo de la lideresa fujimorista en una de las elecciones más ajustadas de los últimos años.