Arabia Saudí advirtió este sábado que responderá con “firmeza” y con una “fuerza sin precedentes” si los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, ejecutan sus amenazas de atacar el territorio saudí y sus principales infraestructuras.
La advertencia fue formulada por Turki al Maliki, portavoz de la coalición militar liderada por Riad, quien aseguró que cualquier intento de atentar contra el reino será respondido con contundencia.
La reacción saudí se produjo horas después de que Yehya Sarea anunciara que los hutíes podrían atacar “intereses vitales” de Arabia Saudí, incluidos aeropuertos, si continúan las restricciones impuestas sobre el espacio aéreo de las zonas controladas por los insurgentes en Yemen.
Los rebeldes mantienen el control de amplias regiones del país desde 2014 y consideran que las limitaciones aéreas impuestas por la coalición dificultan la conexión de esos territorios con el exterior.
En su comunicado, Al Maliki reiteró el respaldo de Arabia Saudí al Gobierno yemení reconocido internacionalmente y afirmó que la coalición también responderá ante cualquier acción que considere una violación de la soberanía de Yemen.
Sin embargo, el portavoz saudí evitó pronunciarse sobre las afirmaciones hutíes de que misiles lanzados el viernes habrían obligado a cazas saudíes a abandonar el espacio aéreo de varias zonas bajo control insurgente.
Según los hutíes, los aviones saudíes intentaron impedir el aterrizaje de una aeronave civil iraní en el aeropuerto de Saná.
El vuelo de la aerolínea iraní Mahan Air transportó a una delegación hutí hacia Teherán para asistir a las ceremonias fúnebres del líder espiritual iraní Ali Jamenei, además de trasladar a pacientes y viajeros que permanecían varados en el extranjero.
La operación desafió el bloqueo aéreo impuesto por la coalición liderada por Arabia Saudí sobre las zonas controladas por los insurgentes desde 2015.
Tras el incidente, Sarea aseguró que los vuelos entre Saná y Teherán continuarán pese a las restricciones y a las posibles consecuencias.
Arabia Saudí sostiene que las limitaciones sobre el espacio aéreo yemení buscan impedir el ingreso de armamento destinado a los hutíes.
Diversos gobiernos occidentales y países árabes han acusado a Irán de suministrar misiles, drones y otro tipo de armamento a los rebeldes, acusaciones que han sido motivo constante de tensión en la región.
Al Maliki afirmó que las recientes amenazas hutíes forman parte de una escalada que pone en riesgo la seguridad regional e internacional.
Además, acusó a los insurgentes de atacar rutas marítimas estratégicas y afectar el comercio mundial en el sur del mar Rojo, así como de contribuir al deterioro de infraestructuras clave en Yemen.
Aunque los vuelos comerciales desde y hacia el aeropuerto de Saná fueron reanudados de manera limitada en 2022 gracias a acuerdos impulsados por la ONU, las operaciones continúan restringidas a un número reducido de destinos.
La nueva escalada verbal entre Arabia Saudí y los hutíes vuelve a evidenciar la fragilidad de la situación en Yemen, un conflicto que sigue teniendo repercusiones en la seguridad y estabilidad de todo Medio Oriente.