La pesca artesanal en el distrito de Chorrillos, en Lima, enfrenta una de sus etapas más complicadas de los últimos años. Los pescadores reportan una drástica reducción en la captura de especies marinas debido a los efectos del fenómeno de El Niño, situación que ha generado pérdidas económicas y preocupación entre las familias que dependen de esta actividad.
Según un reporte difundido por Latina, varios trabajadores del mar regresan diariamente al muelle con redes casi vacías tras extensas jornadas de trabajo que, en algunos casos, superan las quince horas.
Los pescadores aseguran que las faenas ya no producen los resultados de temporadas anteriores.
“Esto es lo que hemos conseguido desde anoche, desde las seis de la tarde”, relató uno de los trabajadores al mostrar una reducida cantidad de pejerreyes y cachemas tras más de doce horas en el mar.
De acuerdo con los testimonios recogidos, la situación cambió drásticamente con el aumento de la temperatura del agua, fenómeno que ha alterado el comportamiento y la distribución de diversas especies marinas.
“El agua caliente atrae peces grandes que terminan desplazando o alimentándose de especies más pequeñas”, explicaron los pescadores.
Los trabajadores señalan que la llegada de especies provenientes del norte del país ha modificado el equilibrio habitual de la pesca en la zona.
A ello se suma la presencia de lobos marinos que, según los pescadores, se acercan cada vez más a la costa en busca de alimento.
“Vienen hasta la orilla y no dejan lanzar las redes. Nos peleamos con ellos por los pocos peces que quedan”, comentó uno de los afectados.
Esta combinación de factores ha reducido considerablemente la disponibilidad de recursos pesqueros en el litoral limeño.
Otro problema que enfrenta el sector es la falta de muymuy, una de las principales carnadas utilizadas en la pesca artesanal.
Los pescadores indican que este recurso prácticamente ha desaparecido de las playas donde antes era recolectado con facilidad.
Ahora deben trasladarse a localidades como Chilca, Mala o Chincha para conseguirlo, lo que incrementa los costos operativos y eleva los riesgos durante las labores de pesca.
“Arriesgan su vida por un poco de muymuy”, señaló una trabajadora vinculada al acopio de este insumo.
La reducción de capturas también ha impactado directamente en los ingresos de los pescadores.
Según los testimonios recogidos, algunos trabajadores llevan varias semanas obteniendo ganancias mínimas o incluso regresando sin ingresos tras largas jornadas de trabajo.
“Hace un mes que no ganamos ni cincuenta soles al día. A veces conseguimos veinte, treinta soles o nada”, lamentó uno de los hombres de mar.
La situación afecta además a comerciantes, restaurantes y pequeños negocios vinculados a la actividad pesquera en el mercado artesanal de Chorrillos.
La Asociación de Pescadores de Chorrillos solicitó la intervención de las autoridades para atender la emergencia económica que atraviesa el sector.
Los representantes del gremio señalaron que muchas familias enfrentan dificultades para cubrir gastos básicos debido a la caída de la actividad pesquera.
La crisis generada por el fenómeno de El Niño no solo impacta en la producción del sector, sino también en toda la cadena económica que depende de la pesca artesanal, una actividad fundamental para cientos de familias de la costa limeña.
Mientras las condiciones climáticas persisten, los pescadores esperan medidas de apoyo que les permitan afrontar una temporada marcada por la incertidumbre y la reducción histórica de sus ingresos.