La República Democrática del Congo (RDC) enfrenta una de las peores crisis sanitarias de los últimos años. El Gobierno confirmó este lunes que el actual brote de ébola ha provocado 506 fallecidos y 1.561 casos confirmados, consolidándose como la tercera epidemia más letal registrada hasta la fecha.
De acuerdo con el último reporte oficial, la tasa de letalidad alcanza el 32,4 %, mientras que 628 pacientes permanecen hospitalizados o en aislamiento y otras 253 personas han logrado recuperarse de la enfermedad.
El brote fue declarado oficialmente el 15 de mayo en la provincia de Ituri, una zona fronteriza con Uganda y Sudán del Sur. Sin embargo, la enfermedad se extendió rápidamente hacia Kivu del Norte y Kivu del Sur.
Las autoridades sanitarias informaron que más del 80 % de los contactos identificados están siendo monitoreados diariamente, con el objetivo de cortar las cadenas de transmisión.
La expansión de la enfermedad ya cruzó fronteras. Uganda confirmó 20 contagios, de los cuales 15 fueron importados desde territorio congoleño. Entre los afectados se registraron dos fallecimientos.
Asimismo, Francia reportó su primer caso positivo de ébola, correspondiente a un médico que regresó recientemente de una misión humanitaria en la RDC.
El Ministerio de Salud congoleño anunció el inicio del proceso de inscripción para pacientes que deseen participar en ensayos clínicos de dos nuevos tratamientos experimentales contra la enfermedad.
Las autoridades esperan que estas investigaciones ayuden a mejorar la respuesta frente a una epidemia causada por la cepa Bundibugyo, una variante cuya tasa de mortalidad puede oscilar entre el 30 % y el 50 %.
La Organización Mundial de la Salud considera que el riesgo de expansión en África subsahariana sigue siendo alto, aunque el peligro a nivel global continúa siendo bajo.
El organismo internacional declaró el brote como una “emergencia de salud pública de importancia internacional” debido a su rápida propagación y a la ausencia de una vacuna autorizada específicamente para esta variante del virus.
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados. La enfermedad puede causar fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea, hemorragias internas y complicaciones potencialmente mortales.