La Oficina de Derechos Humanos de la ONU condenó este martes los comentarios racistas dirigidos al futbolista francés Kylian Mbappé por parte de la senadora paraguaya Celeste Amarilla, y recordó que las autoridades públicas tienen la obligación de combatir cualquier forma de discriminación.
Durante una intervención pública, el portavoz del organismo, Thameen Al-Kheetan, rechazó los comentarios realizados contra el delantero francés y los calificó como racistas y deshumanizantes.
“Son despreciables”, afirmó el representante de Naciones Unidas al referirse a las expresiones dirigidas contra el jugador.
Asimismo, sostuvo que este episodio no constituye un hecho aislado, sino que refleja una problemática más amplia que continúa afectando al deporte internacional.
La ONU advirtió que las denuncias de actos discriminatorios registradas durante la Copa Mundial de la FIFA 2026 evidencian la persistencia del racismo dentro y fuera de los escenarios deportivos.
Según el organismo, estos incidentes forman parte de un fenómeno que impacta al fútbol y a otras disciplinas en distintos países.
La entidad insistió en la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y sanción frente a conductas discriminatorias para garantizar entornos deportivos más inclusivos.
La Oficina de Derechos Humanos recordó que las personas que ejercen cargos públicos tienen una responsabilidad especial en la promoción del respeto y la igualdad.
En ese sentido, señaló que las autoridades deben rechazar activamente el racismo, la discriminación y cualquier manifestación de discurso de odio en sus declaraciones públicas.
El organismo enfatizó que el liderazgo político debe contribuir a fomentar la convivencia y el respeto entre las personas, independientemente de su origen, nacionalidad o condición.
La ONU también instó a los Estados y a las organizaciones deportivas a garantizar mecanismos independientes y eficaces que permitan investigar y sancionar actos de discriminación.
Además, consideró que las empresas responsables de las plataformas digitales deben asumir un papel activo para prevenir la difusión de contenidos racistas y xenófobos en redes sociales.
Según la entidad internacional, la lucha contra el racismo requiere la participación coordinada de gobiernos, instituciones deportivas y compañías tecnológicas para evitar que estos mensajes continúen propagándose.
La polémica surge en medio de la atención internacional que genera el Mundial 2026 y reabre el debate sobre las medidas necesarias para erradicar la discriminación en el deporte.