El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles en Ankara que considera terminado el acuerdo marco de alto el fuego con Irán y descartó la posibilidad de continuar las negociaciones con el gobierno iraní.
Las declaraciones fueron realizadas durante la segunda jornada de una cumbre de líderes de la OTAN, donde Trump apareció junto al secretario general de la alianza, Mark Rutte.
“El acuerdo se ha acabado”, sostuvo el mandatario estadounidense, quien además cuestionó la disposición de Irán para cumplir los compromisos relacionados con su programa nuclear. Según indicó, las conversaciones ya no tienen sentido debido a la falta de confianza entre ambas partes.
Durante su intervención, Trump acusó a las autoridades iraníes de incumplir acuerdos previos y de emitir versiones contradictorias sobre las conversaciones sostenidas con Washington.
El mandatario afirmó que los negociadores estadounidenses podrían continuar los contactos diplomáticos si así lo consideran conveniente, aunque dejó en claro que no comparte esa estrategia y expresó su escepticismo sobre la posibilidad de alcanzar nuevos entendimientos.
Asimismo, acusó al régimen iraní de reprimir violentamente a manifestantes y responsabilizó a las autoridades de Teherán por miles de muertes durante protestas registradas en el país.
Las declaraciones de Trump se producen en medio de una nueva escalada entre ambos países. Según informó la administración estadounidense, fuerzas de Estados Unidos atacaron objetivos iraníes durante la noche en respuesta a agresiones contra tres embarcaciones comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz.
Por su parte, Irán respondió con ataques contra bases militares estadounidenses ubicadas en distintos países del golfo Pérsico, incrementando las tensiones en una de las regiones más sensibles para el comercio energético mundial.
Antes de los recientes enfrentamientos, Washington había revocado la autorización para la comercialización de petróleo iraní en los mercados internacionales, una medida que justificó por las acciones atribuidas a Teherán contra embarcaciones que navegaban por el estrecho de Ormuz.
La ruptura del entendimiento entre ambas naciones y el intercambio de ataques profundizan la incertidumbre sobre la estabilidad regional y aumentan la preocupación de la comunidad internacional ante una posible ampliación del conflicto en Medio Oriente.