Aunque el encuentro entre Francia y Marruecos se disputará a más de 5.500 kilómetros de París, la capital francesa será este jueves uno de los principales focos de atención debido al amplio operativo de seguridad preparado para los cuartos de final del Mundial 2026.
Las autoridades francesas catalogaron el compromiso como de “alto riesgo” debido a los antecedentes registrados durante el Mundial de Catar 2022, cuando ambas selecciones se enfrentaron en semifinales y se produjeron disturbios en distintas ciudades del país.
Para prevenir incidentes, el Gobierno francés movilizará hasta 20.000 policías y gendarmes en todo el territorio nacional, de los cuales aproximadamente 8.000 estarán desplegados en París.
Según informes de los servicios de inteligencia territorial citados por medios franceses, existe preocupación por posibles concentraciones masivas en espacios públicos antes y después del partido, independientemente del resultado.
Las autoridades también prevén el uso de material pirotécnico y posibles alteraciones del orden público en distintos puntos de la capital y otras ciudades importantes del país.
La preocupación de las fuerzas de seguridad tiene como antecedente lo ocurrido en diciembre de 2022, cuando Francia derrotó a Marruecos por 2-0 en las semifinales del Mundial de Catar.
Tras ese encuentro, cerca de 25.000 personas se congregaron en la avenida de los Campos Elíseos, donde se registraron enfrentamientos entre aficionados y agentes del orden.
En aquella ocasión, las autoridades realizaron 167 detenciones en el área metropolitana de París y 266 en todo el país.
El hecho más grave ocurrió en la ciudad de Montpellier, donde un adolescente de 14 años perdió la vida tras ser atropellado durante los disturbios registrados después del partido.
Más allá de lo deportivo, el enfrentamiento entre Francia y Marruecos tiene una dimensión histórica y social significativa.
Marruecos fue protectorado francés entre 1912 y 1956, un periodo que dejó profundas huellas en la relación entre ambos países. Además, durante décadas miles de ciudadanos marroquíes emigraron a Francia, consolidando una de las comunidades extranjeras más importantes del país europeo.
Actualmente se estima que alrededor de un millón de personas poseen doble nacionalidad franco-marroquí, mientras que otras 800.000 residen en Francia con nacionalidad marroquí.
Ante la expectativa por el encuentro, la ministra de Deportes de Francia, Marina Ferrari, pidió a los aficionados vivir la jornada con responsabilidad y evitar actos violentos.
Por su parte, el Ayuntamiento de París habilitó dos zonas especiales para seguidores en el centro de la ciudad, ubicadas en los sectores de Marais y rue de la Roquette.
Asimismo, las autoridades autorizaron que las terrazas y establecimientos de la capital permanezcan abiertas hasta las 2:00 de la madrugada para facilitar la recepción de los aficionados tras el partido.