El Senado de Paraguay aprobó este miércoles una resolución en la que condena las expresiones consideradas discriminatorias y racistas emitidas por la senadora Celeste Amarilla contra el futbolista francés Kylian Mbappé, tras la eliminación de la selección paraguaya en los octavos de final del Mundial 2026.
La decisión fue adoptada luego de más de cinco horas de debate en la Cámara Alta. En el documento, los legisladores expresaron su “absoluto rechazo” a toda forma de racismo y discriminación, además de precisar que las declaraciones de Amarilla no representan la postura institucional del Congreso paraguayo.
La polémica comenzó el pasado sábado, cuando Amarilla publicó mensajes en redes sociales dirigidos contra Mbappé luego de la derrota de Paraguay por 1-0 ante Francia en los octavos de final del torneo.
El encuentro fue definido mediante un penal convertido por el delantero francés, cuya actitud durante el partido fue cuestionada por la legisladora paraguaya.
Las declaraciones generaron repercusión internacional y fueron cuestionadas por organismos y autoridades como la Organización de las Naciones Unidas, la Federación Francesa de Fútbol y el presidente francés Emmanuel Macron, quienes las calificaron como expresiones racistas.
Durante la sesión del Senado, Celeste Amarilla volvió a referirse al futbolista francés y elevó el tono de sus críticas al recordar un incidente ocurrido al final del encuentro entre Francia y Paraguay.
La legisladora sostuvo que Mbappé habría mostrado una actitud irrespetuosa hacia el arquero paraguayo Orlando Gill y reiteró sus cuestionamientos al comportamiento del delantero.
Pese a la resolución aprobada, algunos legisladores expresaron respaldo a la parlamentaria.
La senadora Yolanda Paredes afirmó que Mbappé habría tenido actitudes racistas y xenófobas contra los jugadores paraguayos durante el partido, aunque no presentó pruebas de tales acusaciones.
Por su parte, el senador Líder Amarilla sostuvo que los futbolistas paraguayos fueron “humillados” antes, durante y después del encuentro, y consideró que las expresiones de su colega reflejaban el malestar generado por la eliminación.
En contraste, el presidente del Congreso paraguayo, Basilio Núñez, rechazó abiertamente las declaraciones de Amarilla.
El legislador señaló que los mensajes difundidos por la senadora no representan el sentir de la mayoría de los paraguayos y reiteró su rechazo a cualquier forma de discriminación.
Durante su intervención mostró una tarjeta roja simbólica contra quienes promueven o justifican conductas racistas.
La controversia se produce en medio de la repercusión internacional que ha generado el Mundial 2026 y vuelve a poner en debate el impacto de los discursos discriminatorios en el ámbito político y deportivo.