Freddy Solano presentó este jueves 9 de julio su renuncia irrevocable al cargo de ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, apenas 41 días después de asumir funciones, en medio de la controversia generada por el presunto uso de un certificado laboral falso que habría sido empleado para acceder a diversos cargos públicos.
La dimisión fue formalizada mediante una carta dirigida al presidente de la República, José María Balcázar, en la que sostuvo que su decisión responde a un “profundo sentido de responsabilidad democrática” y a la necesidad de preservar la estabilidad institucional.
En el documento, Solano señaló que los cuestionamientos surgidos en los últimos días han generado un escenario político y mediático que podría desviar la atención de las prioridades del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo.
Asimismo, expresó su confianza en que las autoridades competentes esclarecerán los hechos y determinarán si existió alguna irregularidad en su actuación como funcionario público.
“Los cuestionamientos formulados en los últimos días han generado un escenario político y mediático que amenaza con desviar la atención de las prioridades que el país exige al Ministerio de Trabajo”, indicó en su carta de renuncia.
El ahora exministro precisó que su decisión no implica reconocimiento de responsabilidad y afirmó que busca evitar especulaciones o percepciones de interferencia en eventuales investigaciones.
La polémica se originó por un certificado laboral fechado el 30 de noviembre de 2017, en el que se señala que Solano se desempeñó como jefe legal de la empresa de courier Service JCU S.R.L. entre septiembre de 2016 y noviembre de 2017.
Según una investigación difundida por el programa periodístico Cuarto Poder, dicho documento habría sido utilizado para acreditar experiencia profesional dentro del expediente que permitió su designación como jefe de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) en octubre de 2023.
Para acceder a ese cargo se requería acreditar diez años de experiencia general, cinco años en el sector público y cinco años en puestos de dirección o jefatura.
De acuerdo con la información difundida, el gerente general de la empresa, Carlos Ubillus Urbina, remitió en junio de 2024 una comunicación al Ministerio de Trabajo en la que sostuvo que el certificado presentado “no es auténtico”.
Además, señaló que la firma, el membrete y el logotipo habrían sido adulterados. También indicó que el documento consignaba una denominación empresarial distinta a la registrada oficialmente y aseguró que Solano nunca trabajó para la compañía.
Antes de presentar su renuncia, Freddy Solano negó públicamente haber utilizado documentación falsa para acceder a cargos en el Estado.
“Yo no necesito ni un documento fraguado para asumir algún tipo de cargo”, manifestó en respuesta a las denuncias.
Asimismo, sostuvo que desarrolló actividades profesionales en Trujillo y afirmó que recibió el certificado laboral de parte de la administradora de la empresa en esa ciudad.
La renuncia se produce mientras continúan las evaluaciones sobre la autenticidad del documento cuestionado y las circunstancias en las que fue incorporado a los expedientes utilizados para acreditar experiencia profesional en la administración pública.
Por ahora, las autoridades competentes deberán determinar si existieron responsabilidades administrativas, civiles o penales vinculadas al caso.