El presidente del directorio de Petroperú, Edmundo Lizarzaburu, rechazó las versiones que señalan una supuesta manipulación de los estados financieros de la empresa durante 2025 y sostuvo que la pérdida reportada de US$ 601 millones se explica principalmente por el reconocimiento contable de una contingencia tributaria vinculada al impuesto al rodaje correspondiente a los años 2019 y 2020.
Durante una entrevista en RPP, el titular de la petrolera estatal afirmó que el directorio actuó conforme a las normas contables y descartó cualquier irregularidad en la elaboración de los balances.
“No hay manipulación, no hay estados financieros falsos. Este directorio no ha manipulado”, afirmó.
Lizarzaburu explicó que los estados financieros inicialmente reflejaban una pérdida cercana a los US$ 400 millones, pero posteriormente una resolución del Tribunal Fiscal de la Sunat obligó a incorporar la contingencia tributaria, elevando el resultado negativo hasta los US$ 601 millones.
Según indicó, el litigio aún no ha concluido y existe la posibilidad de que el monto reconocido sea revertido a favor de Petroperú en los próximos años.
“Lo más probable es que ese dinero sea revertido y regrese como un ingreso extraordinario en 2027 o 2028”, señaló.
Pese a encontrarse en un proceso de reestructuración patrimonial y financiera y haber recibido apoyo estatal en los últimos años, Lizarzaburu descartó que la empresa se encuentre en situación de quiebra.
El funcionario reconoció que Petroperú enfrenta dificultades de liquidez, aunque aseguró que estas vienen siendo atendidas mediante medidas financieras y operativas.
“Petroperú no está quebrada. Tiene un problema serio de liquidez y ese problema está siendo atendido”, manifestó.
Como parte de los indicadores que reflejarían una mejora en la situación financiera, detalló que hasta mayo la empresa registró una utilidad neta positiva de S/ 250 millones y un EBITDA cercano a S/ 480 millones.
Asimismo, indicó que durante este año la compañía ha adquirido combustibles por aproximadamente US$ 900 millones y mantiene negociaciones con proveedores internacionales para obtener nuevas líneas de financiamiento sin requerir garantías adicionales del Estado.
Respecto a la operación de la Nueva Refinería Talara, Lizarzaburu reconoció que actualmente procesa alrededor de 50 mil barriles diarios, cifra inferior a su capacidad instalada.
Según explicó, esta situación responde principalmente a las dificultades para asegurar el abastecimiento de crudo debido a la pérdida de confianza de algunos proveedores y entidades financieras durante los últimos años.
Añadió que las restricciones de crédito obligaron a la empresa a realizar compras al contado, limitando temporalmente su capacidad operativa.
El presidente del directorio también confirmó que Petroperú viene revisando la situación de diversos activos considerados no esenciales para el negocio principal de la empresa.
Entre ellos mencionó el club ubicado en la zona de Golf Los Incas y las instalaciones recreativas de Punta Sal.
En relación con este último activo, sostuvo que una vez culminados los procesos legales y registrales pendientes debería evaluarse su eventual venta.
“No corresponde hoy en día tener un club de esa magnitud. Si tiene todo saneado, debería venderse”, indicó.
Asimismo, precisó que algunos inmuebles fueron catalogados temporalmente como estratégicos debido a litigios o procesos judiciales que actualmente impiden su disposición.
Durante la entrevista, Lizarzaburu también respondió a los cuestionamientos relacionados con la participación del exministro de Energía y Minas Óscar Vera, quien actualmente trabaja en la empresa estatal.
El titular de Petroperú negó que Vera tenga influencia en las decisiones adoptadas por el directorio y explicó que sus funciones están vinculadas a acciones preventivas frente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño sobre las operaciones de la compañía.
Además, descartó cualquier trato preferencial y aseguró que las visitas realizadas por el exministro a su despacho forman parte de la dinámica habitual de trabajo dentro de la institución.
“He recibido a Óscar dos o tres veces. Mi oficina está abierta para todos los trabajadores”, afirmó.
Lizarzaburu agregó que la empresa detectó indicios de una presunta vulneración de los registros internos de visitas y que el caso ya fue comunicado a las autoridades competentes para las investigaciones correspondientes.
Finalmente, el presidente del directorio señaló que la actual gestión busca entregar una empresa con mejores procesos de compras y ventas, nuevas fuentes de financiamiento y acciones legales impulsadas frente a presuntas irregularidades detectadas en administraciones anteriores.
También destacó que la calificadora Standard & Poor’s levantó recientemente la condición de CreditWatch aplicada a Petroperú, situación que, según indicó, ha contribuido a mejorar la percepción de los mercados y fortalecer las negociaciones financieras de la compañía.