La actriz mexicana Elsa Aguirre, considerada una de las grandes estrellas de la Época de Oro del cine mexicano, murió a los 95 años, según confirmó este miércoles la Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI).
La noticia fue comunicada mediante un pronunciamiento oficial en el que la institución destacó la importancia de la artista dentro de la historia del cine nacional.
“El Consejo Directivo y el Comité de Vigilancia de la Asociación Nacional de Intérpretes comunican el sensible fallecimiento de nuestra socia intérprete Elsa Aguirre”, señaló la organización, que la describió como una de las actrices más emblemáticas de su generación.
Nacida el 25 de septiembre de 1930 en el estado de Chihuahua, Elsa Aguirre debutó en la pantalla grande en 1946 y desarrolló una carrera que se extendió durante más de ocho décadas.
Su trabajo la convirtió en una de las figuras más reconocidas del cine mexicano, participando en numerosas producciones que hoy forman parte del patrimonio cultural y cinematográfico del país.
En abril de este año recibió un homenaje del Gobierno de Morelos en el Teatro Ocampo de Cuernavaca, donde fue reconocida por su extensa trayectoria artística.
En septiembre de 2025, Elsa Aguirre ofreció una de sus últimas entrevistas públicas, en la que apareció utilizando un tanque de oxígeno.
A pesar de ello, aseguró sentirse bien y atribuyó su estado de salud a los hábitos de cuidado personal que mantuvo durante décadas.
“Me siento bien. Me cuido más que nunca, hasta el último momento”, declaró entonces.
A lo largo de su trayectoria, Elsa Aguirre protagonizó algunas de las producciones más recordadas del cine mexicano.
Entre sus trabajos destacan “La mujer que yo amé”, “Acapulco”, “Las figuras de arena” (1970) y “La muerte de un gallero” (1977), títulos que consolidaron su prestigio artístico.
Su versatilidad le permitió desempeñarse en distintos géneros cinematográficos y mantenerse vigente durante varias décadas.
Uno de los momentos más emblemáticos de su carrera quedó inmortalizado en la película “Cuidado con el amor” (1954), donde compartió pantalla con Pedro Infante.
En una de las escenas más recordadas del cine mexicano, el legendario actor e intérprete le canta el tema “Cien años”, secuencia que permanece en la memoria colectiva de varias generaciones.
Con la muerte de Elsa Aguirre desaparece una de las últimas representantes de la generación que llevó al cine mexicano a una etapa de reconocimiento internacional.
Además de su talento interpretativo, fue reconocida durante décadas como una de las mujeres más admiradas del espectáculo mexicano.
Su legado permanece en una extensa filmografía que acompañó la evolución de la industria cinematográfica desde la década de 1940 hasta finales del siglo XX, convirtiéndola en un puente entre distintas generaciones de espectadores.
La partida de Elsa Aguirre marca el cierre de un capítulo fundamental en la historia del cine mexicano y deja una huella imborrable en la cultura audiovisual de América Latina.