Durante años, la idea de que las mujeres son mejores que los hombres para realizar varias tareas al mismo tiempo se instaló en la cultura popular e incluso en algunos ámbitos académicos. Sin embargo, una reciente investigación de la Universidad Brunel de Londres cuestiona esa creencia y aporta nuevos datos sobre cómo funciona realmente la multitarea.
El estudio, publicado en la revista científica Psychological Research, concluyó que no existen diferencias significativas entre hombres y mujeres cuando se trata de ejecutar simultáneamente diversas tareas físicas y cognitivas.
Para analizar esta capacidad, los investigadores diseñaron un experimento que buscó reproducir situaciones habituales de la vida diaria.
Los participantes debían cocinar en una simulación doméstica, resolver ejercicios de lápiz y papel, monitorear estímulos visuales y responder preguntas verbales complejas al mismo tiempo, todo ello bajo diferentes niveles de presión de tiempo.
La investigación incluyó a 78 personas, entre ellas 41 hombres y 37 mujeres, cuyas actividades fueron registradas en video para su posterior análisis.
Según los investigadores, el objetivo era ir más allá de las tradicionales pruebas informatizadas y evaluar la multitarea en escenarios más cercanos a la realidad cotidiana.
Los resultados mostraron que hombres y mujeres obtuvieron desempeños similares en las tareas no verbales.
Los puntajes fueron comparables en actividades como:
Además, ambos grupos calificaron las pruebas como igualmente exigentes y agotadoras, sin diferencias relevantes en la percepción de dificultad.
La única brecha detectada estuvo relacionada con la comunicación verbal.
De acuerdo con el estudio, los hombres ignoraron más del doble de preguntas que las mujeres mientras realizaban el resto de actividades simultáneas.
El subdirector del Centro de Neurociencia Cognitiva y Clínica de la Universidad Brunel, André J. Szameitat, señaló que esta menor participación verbal podría explicar por qué muchas personas perciben que los hombres son menos eficaces al realizar varias tareas al mismo tiempo.
Los investigadores también analizaron cómo son percibidas las personas cuando realizan múltiples tareas.
Para ello, convocaron a 80 observadores que visualizaron fragmentos de video del experimento sin conocer los objetivos de la investigación.
Los participantes evaluaron aspectos como:
Los resultados mostraron que las mujeres fueron percibidas como más organizadas, eficientes y capaces de controlar la situación, especialmente cuando aumentaba la presión de tiempo.
Según los autores, la capacidad de mantener una conversación mientras se realizan otras actividades tuvo un impacto decisivo en la opinión de los observadores.
El estudio concluye que las personas que respondían más preguntas y mantenían una comunicación fluida eran valoradas de manera más positiva, independientemente de su desempeño en otras tareas.
Por el contrario, una menor interacción verbal se asoció con una imagen de desorganización o menor control de la situación.
Los investigadores consideran que estos hallazgos ayudan a explicar por qué persiste la creencia de que las mujeres son mejores haciendo varias cosas a la vez.
Según el estudio, la diferencia no estaría en la capacidad multitarea propiamente dicha, sino en la habilidad para sostener conversaciones mientras se gestionan múltiples demandas simultáneas.
Además, los autores advierten que esta reducción de la comunicación verbal podría generar malentendidos en entornos laborales de alta exigencia, donde la interacción constante es una parte importante del trabajo.
La investigación propone que futuros estudios analicen si el entrenamiento y la experiencia pueden ayudar a mantener las habilidades conversacionales bajo presión y modificar la percepción social asociada a la multitarea.