Las labores de búsqueda de tres montañistas peruanos desaparecidos en el nevado Huascarán mantienen movilizados a equipos de rescate, autoridades regionales y organizaciones especializadas en alta montaña en la región Áncash.
El operativo se desarrolla en una de las zonas más complejas de la Cordillera Blanca, donde las condiciones climáticas extremas y la altitud representan un desafío permanente para los rescatistas.
Los deportistas desaparecidos fueron identificados como:
Familiares y amigos continúan solicitando apoyo para reforzar las tareas de búsqueda y mantener activos todos los recursos disponibles.
Según información proporcionada por familiares, los tres montañistas formaban parte de una expedición integrada por cinco personas que buscaba alcanzar la cumbre del Huascarán.
Durante el descenso, dos integrantes extranjeros del grupo avanzaron más rápido, mientras que los tres peruanos quedaron rezagados en un sector conocido como La Garganta.
La última comunicación ocurrió el 14 de julio a las 9:00 de la mañana, cuando Alejandro Ugarte envió un mensaje de WhatsApp informando que se encontraban perdidos tras una fuerte tormenta.
Desde entonces, no se ha vuelto a tener contacto con ninguno de los tres montañistas.
Una de las principales herramientas utilizadas por los equipos de rescate es la información registrada por el reloj inteligente Garmin que llevaba Alejandro Ugarte.
Las últimas coordenadas emitidas por el dispositivo sirven como referencia para orientar las operaciones y delimitar las áreas donde se concentran los esfuerzos de búsqueda.
El Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Áncash informó que coordina acciones con la División de Rescate en Alta Montaña de la Policía Nacional, la Asociación de Guías de Montaña del Perú, la Red de Salud Huaylas Norte y otras instituciones.
Las patrullas realizan recorridos entre el Campo 1 y el Campo 2, en una zona ubicada aproximadamente a 6.000 metros sobre el nivel del mar.
Cerca de 20 especialistas participan directamente en las operaciones.
Las autoridades regionales también gestionaron apoyo aéreo para ampliar la cobertura de búsqueda.
La Gerencia de Gestión del Riesgo de Desastres del Gobierno Regional de Áncash confirmó la incorporación de un helicóptero de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), tras coordinaciones realizadas con el comandante general de la institución.
La aeronave trabajará junto al helicóptero policial enviado por el Ministerio del Interior, permitiendo realizar sobrevuelos en sectores de difícil acceso.
Los familiares de los desaparecidos permanecen atentos a cualquier información oficial sobre el avance de las operaciones.
América Salas, hermana de Artidoro Salas, indicó que la familia se encuentra en Huaraz esperando noticias de los equipos de rescate.
A través de redes sociales, amigos y allegados impulsan campañas de apoyo y cadenas de oración con la esperanza de encontrar con vida a los tres montañistas.
Los equipos desplegados enfrentan temperaturas bajo cero, cambios repentinos del clima y zonas de acceso limitado.
Reportes procedentes de Huaraz indican que algunos grupos de rescate tuvieron que permanecer temporalmente en el Campo 2 debido a las condiciones meteorológicas adversas antes de continuar avanzando.
La desaparición ocurre en un contexto de preocupación por los riesgos en la Cordillera Blanca.
En junio de 2026, una avalancha registrada en el nevado Tocllaraju provocó la muerte de dos montañistas extranjeros y dejó herido a un guía peruano, hecho que volvió a poner en evidencia los peligros asociados a las expediciones de alta montaña en la región.
Mientras continúan las labores en el Huascarán, familiares, rescatistas y autoridades mantienen la esperanza de localizar a los tres peruanos desaparecidos.