La Corte Suprema de Brasil rechazó este sábado una solicitud presentada por la defensa de Jair Bolsonaro para autorizar una visita del presidente argentino, Javier Milei, al exmandatario brasileño, quien actualmente cumple prisión domiciliaria en Brasilia.
La decisión fue adoptada por el juez Alexandre de Moraes, responsable de supervisar el cumplimiento de la condena de 27 años de prisión impuesta a Bolsonaro por su participación como líder de una trama golpista contra el actual presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, tras las elecciones de 2022.
Los abogados del exjefe de Estado solicitaron autorización para que Milei pudiera reunirse con Bolsonaro el próximo 25 de julio, aprovechando el viaje del mandatario argentino a Brasil.
Ese mismo día, Javier Milei tiene previsto asistir en São Paulo a la presentación oficial de la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del exmandatario brasileño.
El propio presidente argentino había adelantado públicamente su intención de realizar una escala en Brasilia para saludar a Bolsonaro durante su estadía en el país.
Sin embargo, el juez De Moraes rechazó el pedido y recordó que recientemente endureció las condiciones de la prisión domiciliaria del líder ultraderechista.
La resolución judicial establece que Jair Bolsonaro no podrá recibir visitas sociales durante 30 días, con excepción de sus médicos, fisioterapeutas y abogados.
Además, el magistrado determinó que el exmandatario tampoco podrá recibir visitas con fines políticos o electorales hasta la culminación de las elecciones presidenciales, regionales y legislativas previstas para octubre.
Estas restricciones fueron adoptadas tras una controversia relacionada con una carta escrita por Bolsonaro y difundida públicamente por su hijo Flávio.
Según la decisión judicial, Flávio Bolsonaro leyó en redes sociales una carta manuscrita de su padre en la que el exgobernante expresaba respaldo a su candidatura presidencial y llamaba a dejar de lado diferencias familiares surgidas en el contexto electoral.
Para Alexandre de Moraes, la difusión de ese mensaje representó una vulneración de las condiciones previamente impuestas a Bolsonaro, que le prohíben utilizar redes sociales de manera directa o indirecta, incluso a través de terceros.
Como consecuencia, el magistrado dispuso inicialmente que Flávio no pudiera visitar a su padre durante 90 días, periodo que abarca hasta después de la primera vuelta electoral programada para el 4 de octubre.
Posteriormente, amplió las restricciones y reforzó el régimen de visitas para el exmandatario.
La decisión judicial ocurre en medio de una intensa campaña electoral en Brasil. Flávio Bolsonaro aparece en el segundo lugar de intención de voto según los últimos sondeos, por detrás del presidente Lula da Silva.
El senador ha cuestionado duramente las resoluciones de Alexandre de Moraes y lo ha acusado de intervenir políticamente en el proceso electoral mediante decisiones que afectan a su familia y a su campaña.
Mientras tanto, la negativa a permitir el encuentro entre Javier Milei y Jair Bolsonaro añade un nuevo capítulo a la compleja situación política brasileña, marcada por las restricciones judiciales impuestas al exmandatario y el desarrollo de las próximas elecciones nacionales.