La selección de España culminó una campaña histórica en el Mundial 2026 al derrotar a Argentina en la final y conquistar la segunda Copa del Mundo de su historia. Sin embargo, el título fue solo una parte de una actuación que quedará marcada por una serie de récords históricos, una notable solidez defensiva y el dominio de los principales premios individuales del torneo.
El equipo dirigido por Luis de la Fuente consolidó su condición de mejor selección del campeonato gracias a un estilo basado en la posesión, el orden táctico y la fortaleza colectiva. Tras superar un inicio de torneo con algunas dudas, La Roja encontró su mejor versión en las rondas decisivas.
El camino hacia la gloria incluyó victorias ante algunas de las selecciones más competitivas del torneo. En las fases eliminatorias, España dejó atrás a Portugal y Bélgica, antes de imponerse a Francia en semifinales.
El conjunto francés, liderado por Kylian Mbappé, llegaba como uno de los principales candidatos al título, pero fue superado por una selección española que controló el juego y mantuvo su identidad futbolística.
En los cuartos de final ante Bélgica llegó el único gol recibido por España en todo el campeonato. Charles De Ketelaere logró empatar momentáneamente el encuentro, aunque posteriormente Mikel Merino anotó el tanto que permitió a La Roja avanzar a semifinales.
Con la conquista del Mundial, España estableció una nueva marca en el fútbol internacional al convertirse en la selección con la mayor racha de partidos invictos.
El combinado español superó el registro de 37 encuentros sin perder que había conseguido Italia entre 2018 y 2021, consolidando una etapa de enorme regularidad y competitividad.
La estadística resulta especialmente significativa porque años atrás fue precisamente España la selección que puso fin a la histórica racha italiana en una semifinal de la Liga de Naciones de la UEFA.
La fortaleza defensiva fue una de las grandes claves del éxito español. La Roja se convirtió en la primera selección campeona del mundo que recibe solamente un gol durante todo el torneo.
Este registro supera las campañas defensivas de otros campeones históricos como España en 2010, Francia en 1998 e Italia en 2006.
El logro fue posible gracias al trabajo colectivo del equipo y a la destacada actuación de una línea defensiva que mantuvo el orden durante toda la competición.
El mediocampista Rodri fue reconocido con el Balón de Oro al mejor jugador del Mundial 2026.
El futbolista español se convirtió en una pieza fundamental para el funcionamiento del equipo, liderando la circulación del balón y aportando equilibrio tanto en defensa como en ataque.
Su rendimiento fue determinante para que España dominara los partidos más importantes del campeonato.
El arquero español Unai Simón recibió el Guante de Oro como mejor guardameta del torneo.
El portero del Athletic Club disputó ocho encuentros y solo permitió un gol durante toda la competición, recibido ante Bélgica en los cuartos de final.
La seguridad defensiva de España redujo notablemente las ocasiones de peligro de sus rivales, aunque cuando fue exigido, Simón respondió con actuaciones decisivas para mantener el arco protegido.
Otro de los reconocimientos fue para Pau Cubarsí, quien obtuvo el premio al Mejor Jugador Joven del Mundial.
El defensor de apenas 19 años destacó por su madurez, liderazgo y capacidad para competir al más alto nivel en una de las posiciones más exigentes del campo.
Su rendimiento confirmó la irrupción de una nueva generación de futbolistas españoles liderada también por figuras como Lamine Yamal.
El único premio principal que no fue para España fue la Bota de Oro, otorgada al máximo goleador del campeonato.
El galardón quedó en manos de Kylian Mbappé, quien anotó 10 goles con la selección de Francia y terminó como máximo artillero del torneo.
El delantero también amplió su registro histórico en las Copas del Mundo al alcanzar 22 goles mundialistas, consolidándose como el máximo anotador de la historia de la competición.
La conquista del Mundial 2026 quedará como una de las mayores hazañas del fútbol español. La segunda estrella llegó acompañada de récords colectivos, una defensa histórica y el reconocimiento individual de varias de sus figuras.
España no solo levantó la Copa del Mundo. También dejó una huella imborrable en la historia del fútbol internacional al consolidarse como la gran protagonista de una edición que será recordada por muchos años.