Por: Columnista Invitado
Muchas madres de familia llegan a mi consultorio legal con la misma angustia cuando el padre de sus hijos no tiene un trabajo formal o labora de manera independiente: "Doctora Alejandra, si no tiene planilla o se hace el loco para no pagar, ¿la ley no le puede hacer nada? ¿Su irresponsabilidad queda impune?". Mi respuesta como abogada y comunicadora es firme y contundente: ¡de ninguna manera! En el Perú, no estar en una planilla laboral jamás es una excusa para desentenderse de los hijos, y la justicia cuenta con un verdadero garrote legal para estos casos: el Registro de Deudores Alimentarios Morosos, conocido popularmente como el REDAM.
El REDAM se constituye como la "lista negra" oficial del Poder Judicial. Cuando un juzgado de familia comprueba que un progenitor adeuda tres cuotas consecutivas o alternadas de la pensión de alimentos, ya sea establecida por sentencia judicial o por acta de conciliación, el juez ordena su inscripción inmediata en este registro público. Y les aseguro que figurar en esta lista no es un simple llamado de atención: tiene el poder de arruinar por completo la vida financiera, laboral y administrativa del moroso.
Como siempre les repito en nuestro espacio, para defender a nuestra familia debemos conocer la ley en la cancha. Por eso, tomen nota de los tres castigos de oro que sufre quien es enviado al REDAM:
1. Muerte crediticia en los bancos: Apenas el juez dispone la inscripción, el Poder Judicial reporta de inmediato esta condición a la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) y a las centrales de riesgo como Infocorp. Automáticamente, el deudor pasa a ser calificado como "riesgo total". Esto le frena en seco cualquier operación financiera: ninguna entidad le aprobará tarjetas de crédito, préstamos personales, créditos vehiculares ni préstamos hipotecarios.
2. Inhabilitación laboral y trabas con el Estado: Si el deudor es profesional, técnico o proveedor y desea trabajar o contratar con alguna municipalidad, gobierno regional o entidad pública, el REDAM lo frena de inmediato. Por ley, el Estado no puede contratar a deudores alimentarios. Asimismo, en el sector privado, cada vez más áreas de Recursos Humanos revisan este registro antes de contratar personal, convirtiéndose en un gran obstáculo laboral.
3. Trabas notariales, licencias e impedimento de salida: Figurar en el REDAM genera alertas directas en notarías al intentar vender propiedades o vehículos, y dificulta trámites de licencias. Adicionalmente, en el proceso judicial se puede solicitar al juez el impedimento de salida del país hasta que pague hasta el último centavo adeudado.
En conclusión, cumplir con la pensión alimenticia no es un favor ni una opción; es una obligación legal y moral prioritaria con nuestros hijos, además de la única forma de conservar un historial limpio. Si tienes dudas sobre liquidación de devengados o cómo ingresar a un deudor al REDAM, escríbeme a mi correo [email protected]. Estaré gustosa de brindarte la orientación legal que necesitas.