La Organización de las Naciones Unidas (ONU) debatirá una propuesta que podría transformar la forma en que millones de personas observan el planeta. La iniciativa plantea dejar de utilizar como referencia principal la proyección de Mercator, el mapa creado en 1569 por el cartógrafo Gerardus Mercator y que durante siglos ha sido el más difundido en escuelas, libros y materiales educativos.
El principal cuestionamiento a esta representación es que distorsiona el tamaño real de los territorios ubicados cerca de la línea ecuatorial. Uno de los ejemplos más conocidos es que África aparece con dimensiones similares a Groenlandia, cuando en realidad el continente africano es aproximadamente 14 veces más grande.
La propuesta es impulsada por Togo y cuenta con el respaldo de los 55 países miembros de la Unión Africana, que promueven la campaña internacional denominada "Correct The Map". El objetivo es que organismos internacionales, centros educativos y entidades públicas adopten mapas que reflejen de manera más fiel las proporciones reales del planeta.
Entre las alternativas planteadas destaca la proyección Equal Earth, desarrollada en 2018, la cual busca representar con mayor exactitud las áreas geográficas, aunque sacrifica parte de la precisión en las formas. Sus defensores consideran que ofrece una visión más equilibrada de la distribución territorial mundial.
Especialistas sostienen que los mapas no solo sirven para orientarse, sino que también influyen en la percepción que las sociedades tienen del mundo. Por ello, los impulsores de la iniciativa consideran que actualizar la representación cartográfica ayudaría a corregir visiones históricas consideradas desproporcionadas o sesgadas.
Aunque la eventual resolución de la ONU no implicaría la prohibición inmediata de los mapas de Mercator, sí podría impulsar un cambio gradual en los sistemas educativos, publicaciones y plataformas tecnológicas que utilizan esta representación cartográfica desde hace más de cuatro siglos.