El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, generó polémica este viernes tras presentar ante la prensa los cadáveres de cuatro personas abatidas durante un operativo policial en Riohacha, departamento de La Guajira.
Los cuerpos fueron colocados en el suelo y cubiertos con lonas blancas durante la presentación de los resultados de la operación contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). Entre los fallecidos se encontraba Naín Andrés Pérez Toncel, alias “Bendito Menor”, señalado por las autoridades como uno de los principales líderes de esta organización.
Según las autoridades, en el operativo también murieron Rosa Angélica Tarazona, alias “La Bebesita”, pareja sentimental de Bendito Menor, y dos de sus escoltas. La intervención se desarrolló en el barrio Los Olivos de Riohacha y estuvo a cargo de un comando especial de la DIJÍN de la Policía Nacional.
De la Espriella calificó el procedimiento como una operación contra el narcotráfico y la extorsión y aseguró que Bendito Menor mantenía sometida a parte de la población de La Guajira y el Caribe mediante actividades criminales.
El mandatario defendió además su política de seguridad, basada en una ofensiva directa contra los grupos armados y organizaciones criminales. Su Gobierno ha anunciado una postura de “mano dura” frente a estas estructuras.
La exhibición de los cuerpos no es un hecho aislado. El pasado martes, De la Espriella difundió imágenes en las que aparecía caminando entre 23 cadáveres embolsados, correspondientes a supuestos integrantes de una disidencia de las FARC abatidos durante una operación militar en el Guaviare.
Las imágenes provocaron cuestionamientos de sectores opositores y organizaciones defensoras de derechos humanos, que consideran que la exposición pública de los cuerpos puede resultar contraria a principios de dignidad humana y derechos humanos. Por su parte, las autoridades colombianas señalan a Bendito Menor como un integrante de alto nivel de las ACSN.